2 de mayo de 2014 / 05:28 p.m.

Las probabilidades de ganar al piedra, papel o tijera son bastante claras: uno de cada tres. Pero los jugadores generalmente no juegan al azar y siguen unos patrones para elegir qué sacar de una ronda a otra. Un estudio realizado en la Universidad Zhejiang de China ha cuestionado cuáles son estos patrones y por qué se dan.

Anteriormente se pensaba que para ganar había que jugar siempre al azar, sin embargo para conocer el comportamiento de los jugadores, se convocó una competición de piedra, papel o tijera en la universidad en el que hubo 360 participantes, divididos en seis grupos.

Cada competidor jugaba 300 rondas de este simple juego contra otro de su grupo y ganaba dinero proporcionalmente a las victorias que conseguía.

Teóricamente, los jugadores deberían asignar sus opciones completamente al azar, para poder ser impredecible.

Este patrón es conocido como el equilibrio de Nash (en honor a John Forbes Nash Jr, que quedó retratado en la película de 2001 "Una mente maravillosa").

Durante la competición en la Universidad de Zhejiang, las opciones de los jugadores aparentemente venían siempre dadas por el azar siguiendo este modelo.

El método para ganar

Los organizadores notaron que el patrón de comportamiento era otro completamente diferente al de jugar siempre al azar.

Cuando los jugadores ganaban una ronda con un movimiento, tendían a repetirlo más a menudo que lo que se esperaría al azar.

En cambio, los perdedores, cambiaban de jugada siempre que perdían, y generalmente en el orden del nombre del juego.

Esta estrategia de juego ha sido denominada como respuesta condicionada. Para conseguir ganar es necesario anticiparse a este patrón. Es decir, si somos capaces de superar la necesidad de repetir una jugada en caso de ganar y de cambiarla cada vez que se pierda, podremos desconcertar a nuestro rival consiguiendo un mayor número de probabilidades de ganar.

A pesar de que el juego de piedra, papel o tijera pueda parecer simple, puede ser muy útil para estudiar el comportamiento competitivo de los seres humanos en otros ámbitos, como puede ser en las negociaciones financieras.

A partir de estos datos, estos científicos tienen planeado investigar la psicología subyacente que se encuentra detrás de los comportamientos irracionales de los jugadores a la hora de competir.

Agencias