6 de enero de 2014 / 08:39 p.m.

México.- Durante los resfriados el cerebro cambia su manera de trabajar con el objetivo de conservar y proteger el sentido del olfato, según reveló un estudio de la Northwestern Medicina de Chicago, Estados Unidos.

Wu Keng Nei y sus colegas analizaron que cuando se tiene la nariz “tapada” y existe una "falta de información olfativa" el cerebro intenta compensarla.

Durante una semana se examinó la evolución de 14 personas con las fosas nasales bloqueadas, que durante la noche respiraban normalmente. Se pudo observar en sus cerebros que cuando el olfato se atrofiaba (debido al catarro)  se producía un aumento en la actividad de la corteza orbitofrontal y un descenso en la actividad de la corteza piriforme, ambas implicadas en la percepción de los olores.  Cuando la congestión nasal desapareció, la actividad del cerebro volvió a cambiar y recuperó su estado normal.

Con lo anterior podría decirse que nuestro órgano pensante "trabaja horas extra" para asegurarse que este sentido es tan agudo una vez recuperados del resfriado. Una vez que se llega a este punto, la actividad cerebral vuelve a ser la normal, indican los expertos. En el estudio, los científicos sugieren que posteriores investigaciones sobre este tema "pueden proporcionar nuevos conocimientos sobre qué hacer frente a este problema en un contexto crónico".

Agencias