MILENIO DIGITAL
27 de junio de 2017 / 03:16 p.m.

ESPECIAL.- Si sospechas que tu perro está pasando por una situación difícil, debes poner atención, porque el estrés excesivo no solo afecta su bienestar, también puede causarle problemas de salud. Checa estas señales para que puedas actuar a tiempo.

Hiperactividad

No se está quieto y tiene necesidad de morder muebles y objetos para liberar su tensión.

Estereotipias

Son movimientos repetitivos que no tienen un fin determinado, como perseguir su cola, morderse la pata, cazar animales invisibles o ladrar sin parar.

Salivación y jadeo en exceso

Produce más saliva que antes y se relame constantemente el hocico. Si jadea en situaciones donde no hace calor y se queja, es que está estresado.

Falta de atención

Tiene problemas para concentrarse y seguir órdenes que antes seguía con facilidad.

Reactividad

Sus reacciones son más intensas de lo habitual, tiende a huir de situaciones que lo agobian, o bien reacciona con agresividad. El estrés crónico puede hacer también que estas reacciones sean generalizadas; así, aunque no exista un estímulo presente podría mostrar agresividad, timidez extrema o fobias.

Pérdida de pelo


Cuando el estrés se ha vuelto crónico, el perro puede perder pelo de forma generalizada, en zonas donde se lame compulsivamente o incluso se arranca el pelo con los dientes.

Rigidez muscular


Se le puede ver en una postura rígida a la espera de que algo suceda, posiblemente no permita que lo cargues o que, estando acostado, lo gires para acariciar su panza.

Si tu perro muestra una o más de estas señales, acude a tu veterinario o a un experto en educación canina, ellos te pueden orientar sobre la mejor manera de reducir el nivel de estrés de tu perro y que vuelva a ser la mascota feliz y amorosa de antes.

ilp