13 de agosto de 2014 / 04:00 p.m.

Guadalajara.- Aunque en la actualidad ha desaparecido el estigma en contra de los zurdos, esta minoría enfrenta diversas complicaciones al desenvolverse en un mundo hecho para diestros, afirmaron personas con esta condición.

Para Erika Flores, estudiante universitaria, el ser zurda le ha dado ventajas en el basquetbol y otros deportes que practica porque puede "destantear" a los contrincantes; además, aseguró que nunca ha sido objeto de burlas sino por el contrario es admirada por algunos compañeros.

Sin embargo, admitió que efectivamente se tiene que enfrentar a muchas incomodidades porque todo se ha desarrollado en torno a los diestros, pero fuera de ello la vida es igual que para todo el mundo, "los sentimientos, la capacidad intelectual, todo es lo mismo".

"Desde kínder ha sido muy incómodo el hecho de, por ejemplo, estar al lado de un niño que escribe con la derecha porque chocábamos y además mi brazo siempre queda al aire porque las bancas son especiales para diestros", recalcó.

También recordó que es muy difícil cortar con tijeras con la zurda y es algo que "sufrimos todos los que somos zurdos" y no se diga manejar un automóvil, ya que "es muy complicado meter las velocidades de los carros, utilizar el mouse de la computadora, en fin, son muchas cosas", dijo.

Por su parte, Gabriela Gómez, diseñadora y ama de casa, subrayó que el ser zurda no le ha costado ningún trabajo salvo que siempre ha tenido que adaptarse a la vida de los diestros como cuando fue a la escuela que los mesabancos no están hechos para ellos.

Indicó que la ventaja que le ve a esta condición es que es diferente a la gran mayoría porque son pocas las personas que son zurdas, incluso, dijo, suele ser interesante para muchas gentes que "uno utilice la mano o el pie izquierdo para muchas cosas antes que el derecho".

Además, comentó que se ha tenido que convertir en ambidiestra con la finalidad de resolver muchas cosas, de fortalecer la mano derecha, porque de no ser así pues todavía hay que complicarse más la vida, que no está hecha ni pensada para los zurdos.

Sergio Osuna, ingeniero de 58 años, afirmó que es ambidiestro por exigencia, es decir, "cuando era niño me pegaban en la escuela por usar la mano izquierda para colorear, en mi casa también me exigían que hiciera las cosas con la derecha", aseguró.

Consideró que es muy importante el hecho de que a estas alturas de la vida ya haya desaparecido el estigma de los zurdos, porque "ahora me entero de que ese cambio en el uso de mis manos para realizar las actividades cotidianas pudo haberme afectado, quizá por la forma en la que me obligaban a dejar de usar la mano izquierda".

Añadió que a pesar de los castigos, su mayor fuerza la tiene en la mano izquierda, incluso escribe con la zurda aún con la exigencia de maestros y en su propia casa de que usara como la mayoría la derecha.

FOTO: Especial

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