2 de diciembre de 2013 / 05:55 p.m.

Jerusalén.- Los enfrentamientos entre partidarios y adversarios del presidente sirio Bashar al-Assad, que siguieron hoy por tercer día en la ciudad de Trípoli, en el norte de Líbano, han dejado 12 muertos y más de 100 heridos, informó la policía.

La mayoría de las víctimas son civiles, aunque entre ellas hay un militar fallecido y 19 heridos, de acuerdo con el reciente recuento dado a conocer por fuentes policiales libanesas.

Después de una relativa calma esta mañana, los enfrentamientos volvieron a surgir entre los vecinos de los barrios rivales de Bab el Tebaneh, de mayoría sunita, y de Yabal Mohsen, de predominio alauí, secta a la que pertenece el presidente al-Assad.

Durante la pasada noche, los choques fueron muy intensos con el empleo de armas pesadas, lo que ha llevado al cierre en esta jornada de colegios, universidades y comercios, según la televisión libanesa Al Manar.

Además de Bab el Tebaneh y Yabel Mohsen, la violencia se ha extendido a otras áreas de Trípoli, escenario frecuente de combates entre sunitas y alauíes desde el inicio del conflicto en Siria en marzo de 2011.

El ejército libanés no ha logrado poner fin hasta ahora a los enfrentamientos ni a la actividad de los francotiradores, pese a que las autoridades han prometido responder con "mano de hierro".

El ministro saliente del Interior de Líbano, Maruan Charbel, aseguró este lunes que sus fuerzas responderán con "mano de hierro" a los que perturben la calma en Trípoli, hasta "instaurar la seguridad".

El primer ministro saliente, Nayib Mikati, afirmó por su parte que en las próximas 48 horas se tomarán nuevas medidas para controlar la situación y poner fin a la violencia en Trípoli.

Mikati declaró este lunes a la ciudad de Trípoli como "zona militar" durante un periodo de seis meses para intentar acabar con la violencia sectaria.

"Hemos decidido convertir la ciudad de Trípoli en zona militar durante seis meses, bajo mando del ejército", explicó el primer ministro libanés tras una reunión con el presidente Michel Suleiman y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Jean Qahwaji.

La tensión sectaria se agravó en Trípoli el jueves pasado después de que los vecinos de Yabel Mohsen izaron banderas sirias y fotos de al-Assad, lo que fue considerado una provocación por sus rivales de Bab el Tebaneh, que levantaron el estandarte de la rebelión.

Desde que comenzó el conflicto en Siria, en marzo de 2011, Líbano ha sido escenario de enfrentamientos entre partidarios y detractores del régimen de al-Assad, asesinatos, ataques en la frontera, atentados y secuestros.

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