EFE
27 de junio de 2013 / 02:04 p.m.

Ankara• La policía turca detuvo a casi 300 menores de edad durante las cuatro semanas que duraron las protestas y los enfrentamientos desencadenados por la intervención en el parque Gezi en Estambul, según un estudio publicado por una ONG turca.

El informe, realizado por la fundación Gündem:Çocuk! (Infancia en la agenda) y publicado en su web, señala que 294 menores fueron detenidos y otros muchos, entre ellos niños de corta edad, fueron heridos o afectados por el gas lacrimógeno.

La mayoría de los casos se produjeron en la ciudad meridional de Adana, con 130 menores detenidos, otros 78 en Ankara, 35 en Estambul, 34 en Esmirna, 15 en Mersin y 2 en Kayseri.

El informe muestra con fotografías como niños, incluso bebés, fueron expuestos a cargas policiales con gas lacrimógeno, agua a presión y bombas de sonido o sufrieron golpes de porra.

El 3 de junio, los antidisturbios cargaron con cañones de agua y gas pimienta contra una manifestación de estudiantes de secundaria en Ankara.

El estudio recoge el caso de un joven estambulí de 17 años que sufrió una herida de bala en la cabeza mientras que un niño de 14 recibió el impacto de un bote de gas en la cabeza y quedó gravemente herido.

Niños de pocos meses y jóvenes de hasta 18 años "han experimentado personalmente todo tipo violencia física y psicológica o han sido testigos de ella durante las protestas del parque Gezi. Esta experiencia les ha enseñado que unas demandas expresadas democráticamente se reprimen de forma violenta", concluye el informe.

"Esta experiencia puede tener graves consecuencias a largo plazo", señaló hoy a Efe Selcuk Candansayar, profesor de Psiquiatría en Ankara.

"Los niños o menores de 18 años suelen considerar tanto a sus profesores y padres como a los bomberos y policías como personas que garantizan su seguridad. Si esta percepción se cambia, empiezan a tener miedo y pueden desarrollar un comportamiento agresivo", opinó el experto.

Recordó que "esto ya ocurrió en el sureste de Turquía: los niños kurdos, tras experimentar la violencia política durante años se han convertido en militantes mucho menos tolerantes que las generaciones mayores".

El informe de Gündem:Çocuk! cubre el periodo del 28 de mayo al 25 de junio, pero las protestas continúan aun en Turquía, si bien de forma menos intensa.

En Estambul no se registraron enfrentamientos, pero la policía volvió a cargar anoche contra manifestaciones en el barrio de Dikmen en Ankara, donde los choques se sucedieron hasta la madrugada.

Las protestas están ahora motivadas por la puesta en libertad con cargos del policía que disparó en la cabeza al joven Ethem Sarisülük en Ankara, a inicios de junio, y que según el juez actuó en "defensa propia", una visión no compartida por los manifestantes.

Ayer, la familia de Sarisülük interpuso una denuncia en un tribunal de Ankara contra el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, el ministro de Interior, Muammer Güler, el gobernador de la ciudad, el director de Seguridad y el policía por sus responsabilidades en la muerte del manifestante.

También continúan las detenciones de manifestantes y hoy, un tribunal de Esmirna decretó prisión preventiva para 11 personas acusadas de actos contra el orden público e incitación a las protesta.