7 de agosto de 2013 / 01:30 a.m.

Brasilia • El 87 % de los brasileños desea que se discuta y apruebe una reforma política, que fue uno de los muchos reclamos de las masivas manifestaciones que sacudieron al país en junio pasado, según una encuesta difundida hoy.

La consulta fue realizada por el Instituto Ibope y dice que, de las personas que se manifestaron a favor de una reforma política, un 78 % consideró que la financiación de las campañas electorales debe ser exclusivamente pública.

Hasta ahora, las campañas de los partidos políticos reciben apoyo público pero pueden ser financiadas también por empresas, lo que ha dado lugar en los últimos años a numerosos y graves escándalos de corrupción.

Según el sondeo, el 90 % de las personas entrevistadas exigió sanciones más duras para los delitos con dinero público y los que ocurren con la financiación de las campañas. Ibope indicó que el sondeo fue realizado entre los pasados 27 y 30 de julio, período en el que fue consultada la opinión de 1,500 electores de todas las regiones del país.

Para responder al clamor de las manifestaciones, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, propuso celebrar un plebiscito para consultar a la sociedad sobre los moldes de esa reforma política, la cual pretendía que estuviera en vigor para las elecciones de octubre de 2014.

Según las leyes brasileñas, una reforma de esa naturaleza debe ser aprobada un año antes de los comicios, por lo que el plazo para que realizar el plebiscito y el posterior debate parlamentario vencería en octubre próximo.

Además, la Constitución reserva la potestad de convocar a un plebiscito al Congreso, que frente a la brevedad del plazo descartó la propuesta hecha por la jefa de Estado. La Cámara de Diputados resolvió entonces avanzar en la discusión de un proyecto de reforma política que tramita desde hace años, el cual pudiera ser sometido a un referendo una vez que sea aprobado.

A fin de acelerar la discusión de esa reforma, el Congreso creó un grupo de trabajo que intentará consensuar una propuesta que, según los planes del presidente de la Cámara de Diputados, Henrique Eduardo Alves, podría ser aprobada antes de fin de año.

EFE