EFE
28 de junio de 2013 / 08:34 p.m.

Nueva York • Una madre de tres hijos que residía en una mansión al norte de Nueva York se declaró hoy no culpable de haber operado un "sofisticado" sistema de cultivo de mariguana en un almacén en el que se encontraron miles de plantas valoradas en tres millones de dólares.

Andrea Sanderlin, una madre de clase alta que vivía en el lujoso condado de Westchester, en el estado de Nueva York, compareció hoy frente al juez Steven Gold en un tribunal de Brooklyn para declararse no culpable de los dos cargos de los que se le acusa por supuestamente haber cultivado más de 2,800 plantas de mariguana.

Cuando el caso salió a la luz este mes, fue comparado en los medios de comunicación con la conocida serie de televisión "Weeds", en la que una viuda de los suburbios en California opera una red de cultivo y venta de mariguana.

Según la acusación, Sanderlin tenía un almacén en un barrio industrial de Queens en el que contaba con una "sofisticada operación para cultivar y procesar mariguana", que incluía un "sistema de iluminación, irrigación, electricidad y ventilación de última generación".

Las autoridades, que encontraron allí cerca de tres mil plantas de mariguana por un valor estimado de tres millones de dólares, recibieron una llamada de alerta de la compañía eléctrica ConEdison, que detectó unas inusuales facturas que llegaron a alcanzar los nueve mil dólares mensuales.

Sanderlin, divorciada y que según los medios locales solía montar a caballo y conducía un Mercedes Benz, "decidió vivir el oscuro mundo de los narcotraficantes para mantener una fachada de estabilidad en su familia de clase alta", dijo en el momento de la acusación la fiscal Loretta Lynch.

Uno de los agentes del Departamento de Seguridad Nacional involucrado en el caso, James Hayes, aseguró por su parte que "no hay ninguna diferencia entre ser una madre de un barrio de las afueras que cultiva mariguana en un almacén en Queens y un miembro de un cartel haciendo cocaína en la jungla de Colombia".

La próxima vista del caso contra Sanderlin, que se enfrenta a una pena mínima de diez años de cárcel y una multa de hasta diez millones de dólares, será el próximo 15 de julio.