AGENCIAS
15 de junio de 2013 / 07:10 p.m.

Quito • El Congreso de Ecuador aprobó ayer por amplia mayoría una ley de comunicación que regula a los medios y reduce la participación del sector privado mediante una nueva repartición de frecuencias de radio y tv.

"Esto marca un antes y un después en la historia de la comunicación, democratiza el acceso a la información y a los medios por parte de los ciudadanos", dijo a periodistas la titular de la Secretaria Nacional de Gestión de la Política, Betty Tola.

El texto impulsado por el movimiento Alianza País (AP), del presidente izquierdista Rafael Correa, fue aprobado cuatro años después de iniciado su trámite.

La iniciativa fue votada por capítulos, siendo aprobados cuatro con una votación de 108 a favor, 26 en contra y una abstención; y los tres restantes con 110 sufragios afirmativos y 25 negativos.

La ley establece una nueva repartición de frecuencias y licencias de radio y televisión, concediendo 34 por ciento para los medios comunitarios, 33 por ciento para el sector público y 33 por ciento para los privados con fines de lucro.

El sector privado controla actualmente 85.5 por ciento de las frecuencias radiales y 71 por ciento de las televisivas, según la Superintendencia de Telecomunicaciones.

"Nunca más al monopolio de los medios", señaló el ponente de la norma, Mauro Andino, en un discurso ante el pleno.

Esa instancia, con autoridad para sancionar con multas a las empresas que se nieguen a rectificar informaciones, bajo el principio de responsabilidad ulterior, estará conformada por cinco miembros: un delegado del gobierno, uno de los municipios, uno del consejo de Igualdad, uno de los organismos de control de la función pública y uno de la Defensoría del Pueblo.

En tanto, partidos opositores y algunos medios locales denuncian la ley como una "mordaza" a la libertad de expresión.

Los asambleístas del movimiento Creo —segunda fuerza política— asistieron a la sesión con la boca tapada con pañuelos blancos y carteles con consignas como "la vida es nada si la libertad se pierde".

Asimismo, la prensa privada de Colombia se solidarizó con la de su vecino ecuatoriano, publicando un editorial conjunto en el que critica la nueva ley de medios. "Desde hace varios años, el presidente Rafael Correa ha querido silenciar a aquella (prensa) que considera opositora", aseveraron los periódicos colombianos.

Por su parte, desde Nueva York, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) expresó su "consternación" por la nueva Ley de Comunicación y dijo que representa un "duro golpe" a la libertad de expresión en ese país.