4 de junio de 2013 / 09:33 p.m.

El grupo chiita libanés afirma que el "enemigo israelí" ha creado un nuevo frente cerca del valle libanés de la Bekaa y en el norte de Siria.

 

Beirut • El grupo chiíta libanés Hezbolá acusó hoy a los rebeldes sirios de haber tomado la ciudad de Al Quseir, fronteriza con el Líbano, para atacar a sus milicianos "por la espalda", con el respaldo de Israel y de las monarquías del golfo Pérsico. El jefe del grupo parlamentario de Hezbolá, Mohamad Raad, dijo que "el enemigo israelí" creó un nuevo frente cerca del valle libanés de la Bekaa (este) y en el norte del país.

El objetivo de la toma de Al Quseir por los rebeldes era "apuñalar por la espalda" a los miembros del grupo chiíta -aliado del régimen de Damasco- con la colaboración de "los países petrolíferos que nada conocen de la democracia".

"Nosotros no intervenimos en Siria, estamos ahí para defender el Líbano y su resistencia, así como para proteger nuestro país. Apuntamos nuestras armas a los que se alían con los sionistas", subrayó. Hace más de tres semanas, el régimen sirio lanzó una ofensiva militar, apoyado por combatientes de Hezbolá, para recuperar el control de la estratégica Al Quseir.

Los activistas sirios han denunciado en este tiempo la muerte de decenas de civiles y rebeldes, así como de soldados del ejército regular y de milicianos de Hezbolá. La implicación del movimiento chiíta libanés en el conflicto sirio ha generado numerosas críticas y ha llevado a algunos países, como las monarquías del golfo Pérsico, a estudiar la posible inclusión de Hezbolá en la lista de grupos terroristas.

EFE