25 de enero de 2013 / 02:10 p.m.

 China señaló que si Corea del Norte se dedica a realizar nuevos ensayos nucleares, Pekín no dudará en reducir su ayuda al régimen de Pyongyang, al comentar la situación en torno a la crisis en la península coreana.

En uno de los periódicos más influyentes de China, el Global Times, el gobierno publicó una declaración con un lenguaje inusualmente directo en el que Pekín reclama a Corea del Norte su posición desafiante en el conflicto.

""Parece que Corea del Norte no aprecia los esfuerzos de China"", dijo el texto oficial, en el cual el gobierno chino indicó que no dudará en reducir su ayuda al régimen norcoreano si procede con su planeada prueba nuclear.

China, el único aliado importante de Pyonyang, agregó que aunque el gobierno de Pekín desea una península coreana estable no sería el fin del mundo si hubiera problemas en la región.

El editorial en el diario surge después de que Corea del Norte lanzó una respuesta desafiante a la resolución de Naciones Unidas, que apoyó Pekín, contra Pyongyang por su prueba de misiles de largo alcance realizada el mes pasado.

En su declaración, el gobierno de Pekín lamentó que el régimen de Pyongyang haga caso omiso de los esfuerzos de China para mantener el equilibrio en el Consejo de Seguridad sobre la situación en la península coreana.

China es el proveedor más importante de energía a Corea del Norte y su principal socio comercial y es visto como uno de los pocos países capaces de influir en el comportamiento de Pyongyang.

Sin embargo, en el texto, China reconoció que estamos más lejos de la meta de la desnuclearización de la península coreana y no hay manera posible para que podamos buscar un equilibrio diplomático entre Corea del Norte y Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.

China deberá reducir sus expectativas sobre el efecto de nuestras estrategias hacia la península y debemos ""tener una actitud pragmática para hacer frente a los problemas y buscar la relación óptima entre la inversión de los recursos y las ganancias estratégicas"".

No obstante, el gobierno de Pekín reconoció su enorme influencia que tiene en la región y expresó que mantendrá la calma, además de seguir defendiendo sus intereses estratégicos, que son complejos y diversos en Asia oriental.

Notimex