31 de julio de 2013 / 12:35 p.m.

Guayaquil • La Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA) constituirá un equipo "técnico-jurídico" para preparar una demanda contra Estados Unidos, ante las denuncias de espionaje masivo a escala mundial reveladas por el ex técnico de la CIA Edward Snowden.

Esa es una de las resoluciones adoptadas en la Declaración final de la XII Cumbre presidencial de la ALBA que tuvo lugar hoy en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil y en la que no se hizo referencia a la situación de Snowden, quien podría enfrentar cargos criminales por revelar información clasificada del gobierno de Washington.

"El ALBA resuelve constituir un equipo técnico-jurídico que estudie la preparación de una demanda contra el gobierno de los Estados Unidos de América por la implantación de un sistema de espionaje masivo a nivel mundial, violatorio de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como de otras normas internacionales", señala el texto.

También añade que esa demanda podría presentarse "en la próxima sesión de la Asamblea General" de la ONU. En otro aspecto, el texto de la declaración también saluda el ingreso de Santa Lucía a la Alianza, lo que para los presidentes de la región "reivindica la vigencia de este proyecto de integración y complementariedad".

La declaración destaca los avances que han logrado los gobiernos progresistas de América Latina en la calidad de vida de sus poblaciones, pero alerta sobre nuevos mecanismos de "explotación" como los tratados bilaterales de inversiones y los tratados de libre comercio impulsados por los países poderosos.

Ello, precisa el escrito, "no implica el rechazo taxativo de la inversión extranjera directa" que proveen los países desarrollados, sino "un relacionamiento inteligente con ella, de modo que pueda ser aprovechada en beneficio de las naciones, y no optimizada a su costa".

También critica a ciertas organizaciones no gubernamentales, sobre todo ecologistas, que se oponen a toda forma de explotación de los recursos naturales no renovables como el petróleo y la minería.

Esos recursos deben ser utilizados "como una importante fuente para financiar el desarrollo económico, la justicia social y, en definitiva, el bienestar de nuestros pueblos, teniendo claro que el principal imperativo social de nuestro tiempo -y de nuestra región- es combatir la pobreza y la miseria", sostiene la declaración.

"El ALBA se propone trabajar en conjunto para que, cada vez más, la educación, la salud, la atención a personas con discapacidad, entre otros, sean garantizados gratuitamente, como servicios públicos de calidad", añade.

Además, la Alianza se propone convertir a los países miembros en "zonas libres de hambre, analfabetismo, miseria y marginación" y buscará extender ese enfoque a toda América Latina y a otros continentes como África.

La declaración ratifica el compromiso de crear "una Zona Económica Complementaria entre países del ALBA, del Mercosur y de Petrocaribe" y de impulsar la relación del bloque con el grupo denominado "BRICS" (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

La ALBA también constituirá un "grupo consultivo permanente y multidisciplinario" para asesorar a los países que requieran de este tipo de servicio dada la "complejidad de los problemas socioeconómicos por los que pudieran estar atravesando".

Asimismo, la Alianza prevé profundizar la cooperación con Haití y saludó el "Encuentro Internacional por la Defensa de los Derechos Humanos y la Soberanía de Nuestros Pueblos, que se realizará en la ciudad de Cochabamba, Bolivia, del 31 de julio al 2 de agosto" próximo.

Finalmente, la ALBA convocó a un "encuentro contra el fascismo", que se desarrollará el próximo 11 de septiembre en Caracas, en homenaje el ex presidente socialista chileno Salvador Allende, por el cuadragésimo aniversario de su muerte durante un golpe de Estado.

EFE