17 de abril de 2013 / 02:17 a.m.

 Washington DC -Baltimore • La Casa Blanca amenazó el martes con vetar un proyecto de ley de la Cámara de Representantes, que busca mejorar la seguridad cibernética compartiendo información, y advirtió a los legisladores que el presidente no firmará la medida a menos se hagan cambios para proteger la privacidad y las libertades civiles.

La iniciativa haría que empresas y el gobierno federal intercambien datos sobre las amenazas digitales. Asimismo, daría al gobierno federal un amplio papel para ayudar a bancos, fábricas y otras empresas a protegerse a sí mismas. Pero la Casa Blanca, haciendo eco de los defensores de la privacidad, indicó que la iniciativa no pide que se retire información personal irrelevante antes de que sean enviados los datos al gobierno o a otras empresas.

"Durante mucho tiempo hemos dicho que las mejoras para compartir información son esenciales para una legislación efectiva", dijo Caitlin Hayden, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional. "Pero éstas deben incluir las protecciones adecuadas para las libertades civiles y la privacidad, reforzar los papeles apropiados de la agencias civiles y de inteligencia e incluir límites de responsabilidad".

Aun así, la Casa Blanca reconoció a los republicanos y demócratas que trabajaron juntos en el proyecto de ley y manifestó su compromiso a fin de mejorar la iniciativa para que Obama pueda firmarla y convertirla en ley.

Es la segunda vez en el año que la Casa Blanca amenaza con vetar la iniciativa, que en opinión de los legisladores ya fue ajustada para responder a las dudas sobre la privacidad presentadas el año pasado. La medida modificada se aprobó la semana anterior en un comité de la Cámara de Representantes y está lista para que el pleno del Senado vote por ella esta semana.

La Ley de Protección e Intercambio en Inteligencia Cibernética (CISPA, por sus siglas en inglés) es ampliamente respaldada por grupos industriales que consideran que las empresas están batallando para defenderse contra agresivos y sofisticados ataques de "hackers" en China, Rusia y Europa Oriental.

Las empresas han manifestado que la versión de la cámara baja, que no incluye mandatos ni estipulaciones, es la única forma con la que se sentirían cómodos de compartir información con el gobierno sobre la vulnerabilidad de sus redes.

Grupos defensores de la privacidad y de los derechos civiles se oponen a la propuesta porque dicen que el ejército podrá espiar a los estadounidenses. Aunque el proyecto no identifica específicamente a la Agencia de Seguridad Nacional, muchos prevén que la agencia militar de espionaje tendrá un papel primordial en el análisis de los datos sobre amenazas por su experiencia en el tema.

 AP