28 de marzo de 2013 / 02:14 p.m.

 

El juez de instrucción que la semana pasada imputó al anterior presidente francés, el conservador Nicolas Sarkozy, y que lo investiga por una posible financiación ilegal de su campaña electoral ha recibido amenazas de muerte en una carta que contenía munición.

La información sobre las amenazas contra Jean-Michel Gentil contra su familia y contra otros jueces fue revelada por el Sindicato de la Magistratura, que por boca de su presidenta, Françoise Martre, denunció hoy las declaraciones de los políticos que habían calentado el ambiente contra el instructor.

""Ha habido un clima muy violento. Tiene que acabar. Los políticos deben entender que hay discursos que tienen consecuencias muy fuertes sobre los ciudadanos. Ya basta"", señaló Martre en una entrevista a la emisora de radio "France Info".

Insistió en que la instrucción en que Sarkozy está siendo investigado ""tiene que continuar y los políticos deben ser responsables porque se dirigen a los ciudadanos que no están necesariamente armados para tener un enfoque mesurado"".

La Fiscalía de Burdeos ha abierto una investigación preliminar sobre la carta dirigida a "Gentil y a otros magistrados" que iba acompañada "de municiones de arma de guerra".

El expresidente francés fue acusado el pasado día 21 por abusar presuntamente de debilidad en el caso de la multimillonaria Liliane Bettencourt, dentro de la investigación abierta por la supuesta financiación ilegal de la campaña que le llevó al Elíseo en 2007.

Unos hechos que, si se llevaran a juicio y se demostraran, podrían conducir a una condena de tres años de cárcel, 375.000 euros de multa y cinco años inhabilitación.

Muchos responsables de la derecha han criticado con mucha dureza al juez instructor.

Sarkozy, el propio interesado, afirmó el pasado lunes que su imputación no está fundada y es injusta porque nunca durante el ejercicio de sus funciones traicionó los "deberes" de su cargo.

También avanzó que iba a ""dedicar toda (su) energía a demostrar (su) probidad y (su) honestidad"".

EFE