EDUARDO GUTIÉRREZ SEGURA
16 de septiembre de 2017 / 07:44 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- La fascinación que María Félix logró en el público mexicano, francés y de varios lugares en el orbe motivó a los actores Darío T. Pie y Felipe Nájera a idear a La Roña y La Doña, respectivamente, con las que interpretaron la personalidad de la diva del cine nacional y lograron la aceptación del público, pero no de ella, que intentó frenar sus shows.

Darío T. Pie celebra 15 años de encarnar su visión de Félix en distintos espectáculos, en los que analiza acontecimientos de la vida política y social del país, con un enfoque de humor.

El actor se vio en la necesidad de nombrar a su personaje La Roña, cuando María externó su disgusto e incluso llegó a amenazarlo, aunque la situación no mermó la labor del actor.

“Fue una gran ayuda en realidad, cuando le cambias el nombre a un personaje haciendo cabaret, le das una libertad, queda la referencia, porque suena parecido o porque lo ves escrito y se sabe a quién se está refiriendo. Al principio me dio miedo la amenaza (de una demanda), porque era mi primer espectáculo solo", dijo.

“No me tardé mucho en pensar en el nombre, porque estaba acostumbrado a hacerlo, pero no se siente bien estar amenazado, pero entendía lo que le podía ofender a ella. Me daba miedo de que supiera que era yo quien la imitaba, aunque nunca sabré qué pudo pasar”, agregó T. Pie.

Darío no idealizó la figura de la mujer, de quien revela admira que fue capaz de salvar la vida de un hombre condenado a muerte en Cuba, tras interceder por él con Fidel Castro o por sus estoicismo al ocultar el dolor de padecer que las cabezas de su fémur se disolvieron, por lo que estuvo dos años en cama. Pasajes en la vida, que la actriz prefirió mantener privados.

Felipe Nájera inició, hace 22 años, su relación con María con el personaje de La Doña. En esta ocasión, la actriz tampoco estuvo de acuerdo en la personificación y solicitó la intervención de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) para frenar las presentaciones, tal y como lo hizo con el montaje Orquídeas a la luz de la Luna, de Carlos Monsiváis. En ambos casos sin éxito.

“Al principio no significó más que la necesidad de tener dinero, trabajar, hacer algo divertido y utilizar el personaje en el momento histórico de 1994, no había mucha conciencia de lo que hubo después”, explicó el actor al compartir su experiencia.

“Lo hice porque me decían que la voz se parecía mucho, jamás pensé que pudiera ser un trabajo integral, que agregara en la parte física, de discurso y de mímica. Me di cuenta que era muy interesante, aprendí a querer y a respetar al personaje, porque me ha dado mucho en mi carrera”, prosiguió.

Pese a todo, Felipe sí tuvo la bendición de la hermana de María, Eugenia Félix, con ese buen recuerdo, el actor quiere cerrar el ciclo con el montaje Palabras de mujer, un discurso entre La Doña y Dolores del Río, en el que hablan del legado de la diva en su lado femenino, hacen una crítica a la dicotomía de géneros y un homenaje a la sensibilidad e inteligencia de la actriz.

“Es un texto teatral, un homenaje con el que me gustaría cerrar este ciclo de 22 años de interpretarla. María, instantes antes de su muerte el 7 de abril de 2002, reflexiona sobre la vida, lo femenino y masculino del ser humano. (En escena) convivirán María y Dolores del Río. Utilizó los personajes para hablar de cosas que me interesan”, adelantó Felipe respecto al espectáculo.