14 de mayo de 2013 / 01:30 p.m.

Le Monde/Milán • Seis años de cárcel y la prohibición de por vida de ejercer una función pública: tal es la acusación contra el ex primer ministro Silvio Berlusconi, pronunciada ayer por la Fiscalía de Milán, y que marca una nueva etapa en el escándalo que estalló en diciembre de 2010, un proceso judicial al que Berlusconi ha hecho lo imposible para darle largas.

El ex hombre fuerte de Italia es sospechoso de estar implicado en un caso de prostitución de menores: habría incitado a la prostitución a Karima El-Mahroug, conocida como Ruby Rubacuori (Ruby, ladrona de corazones), una bailarina marroquí que tenía 17 años en la época de los hechos, entre febrero y mayo de 2010. El magnate de los medios habría pagado igualmente a otras jovencitas para que participaran en sus orgías de fin de semana (los “bunga bunga”) en su residencia privada.

Berlusconi también es procesado por “abusos de poder”, por haber ordenado la puesta en libertad de Karima El-Mahroug en mayo de 2010, bajo el pretexto de que la joven, no obstante ser marroquí, era sobrina del líder egipcio Hosni Mubarak, abusando así de su posición de presidente del Consejo de Ministros.

El multimillonario de la prensa en Italia también niega el cargo de abuso de poder y sigue reiterando que él creía que Karima era la sobrina de Mubarak cuando fue detenida por la policía en 2010.

Menos de tres meses después del inicio de la investigación, la Fiscalía de Milán (norte del país) pidió en febrero de 2011 un “juicio inmediato con base en la evidencia de la prueba”. La primera audiencia tuvo lugar el 6 de abril pero con la ausencia de Berlusconi y de Karima ya que fue puramente técnica y estuvo destinada a elaborar un calendario.

Las audiencias prosiguieron el 31 de mayo pero —tras una serie de argucias legales de la defensa— fueron continuadas recién en octubre de 2012, cuando el Cavaliere pidió hablar ante el tribunal de Milán en una “declaración espontánea” y no en un verdadero testimonio en el cual se hubiera visto obligado a responder las preguntas del tribunal y sin la asistencia de sus abogados.

En esa ocasión, Berlusconi Insiste en no haber “tenido nunca relaciones íntimas” con Ruby y que las famosas noches en la villa de Arcore eran “cenas en un gran comedor en el cual yo estaba en el centro de la mesa, monopolizando la atención, cantando, hablando de deporte, de política y contando chismes”.

Un mes más tarde, el 11 de diciembre de 2012, aun cuando el testimonio de Karima era muy esperado, la “ladrona de corazones” jamás llegó. Comenzó una verdadera carrera para encontrar a la joven, quien finalmente hizo saber que estaba en México con su pareja y su hija.

Se sospechó que Berlusconi estaba detrás de ese viaje para prolongar el proceso: acababa de anunciar su candidatura a las elecciones legislativas de febrero de 2013.

El 14 de enero de 2013, el tribunal rechazó “el impedimento legítimo” invocado por la defensa del ex hombre fuerte de Italia. Un mes después, el 11 de febrero, el inculpado logró validar ese recurso, claramente comprometido con la campaña electoral. Todas las audiencias fueron postergadas hasta después de los comicios del 24-25 de febrero, a raíz de los cuales su partido de derecha, el Pueblo de la Libertad (PDL) ganó la mayoría en el Senado pero quedó en segundo lugar en la Cámara baja, sin disponer de una mayoría para gobernar.

Las audiencias se reanudaron el 4 de marzo con el demoledor testimonio de una jueza por el cargo de abuso de poder. La jueza Fiorillo estaba en el tribunal de Milán la noche del 27 de mayo de 2010 cuando Ruby fue interrogada. Fiorillo insistió esa vez que la joven fuera transferida y no confiada a Nicole Minetti, cercana del Cavaliere y consejera regional en Lombardía, pero la policía aseguró que debía ser liberada ya que “[era] la sobrina de Mubarak”. “Les respondí que ya que ellos me habían dicho que ella era marroquí entonces podía ser, como máximo, la hija del rey de Marruecos”, dijo Fiorillo. Al poco, Karima fue liberada y confiada a Minetti.

Luego de tres nuevos intentos para demorar el proceso, una vez por el estado de salud de Berlusconi, otra intentando de nuevo transferir el caso fuera de Milán y luego por las obligaciones parlamentarias del acusado, sus defensores no pudieron impedir la continuación del caso, finalmente liberado ayer. El veredicto es esperado hacia finales de mes… salvo otro aplazamiento.

ALEXANDRE POUCHARD