EFE
24 de agosto de 2013 / 05:32 p.m.

Washington • El avance del gran incendio desatado en el interior de California, que afecta al famoso Parque Nacional de Yosemite, ha obligado al gobernador, Jerry Brown, a decretar también el estado de emergencia en la ciudad costera de San Francisco, informaron hoy medios locales.

 

El incendio, que comenzó hace seis días en las faldas de la cordillera de la Sierra Nevada, ha obligado, igualmente, a las autoridades a cerrar dos centrales hidroeléctricas que suministran energía a la ciudad, a unos 250 kilómetros al oeste.

Se teme que el incendio afecte también al suministro de agua, explicó anoche el gobernador tras anunciar que se ampliaba al condado y a la ciudad de San Francisco el estado de emergencia ya declarado en el condado de Toulumne, en el interior.

 

El fuego se extiende ya sobre unas 52.000 hectáreas, frente a las 20.000 que asolaba el jueves.

Lo más preocupante es que continúa desplazándose hacia el este, según indicó el portavoz del Servicio Forestal, Bjorn Fredrickson, quien aseguró que el fuego solo está contenido en un 5 %.

 

Las llamas han quemado cerca de 4.500 hectáreas pertenecientes a Yosemite.

 

Alrededor de 4.500 edificios están en peligro, según InciWeb, una página web federal que recoge la información del Servicio Forestal de EU y la Oficina de Administración de Tierras.

 

"Es una locura, y lo ha sido durante cinco días", dijo Kirsten Lennon a la cadena CNN, una de las vecinas afectadas y que ha tenido que abandonar su casa por precaución.

 

En las labores de extinción del incendio, que comenzó el pasado sábado, ya participan más de 1.800 bomberos, mientras que el origen del mismo está aún bajo investigación.