19 de julio de 2013 / 10:16 p.m.

Denver. - Un año después de la masacre en un cine de Aurora, que dejó 12 muertos y decenas de heridos, persiste el dolor de los familiares de las víctimas en medio de un proceso judicial contra el supuesto agresor que podría durar años y un debate en Estados Unidos sobre las restricciones a las armas de gran calibre.

Familiares de las víctimas, junto con dirigentes y representantes de Mayors Against Illegal Guns (MAIG, Alcaldes Contra las Armas Ilegales), se reunieron este mediodía en un parque estatal en Aurora (Colorado) para conmemorar a sus seres queridos, muertos o heridos, y para pedir que se impongan nuevas restricciones al uso y venta de armas y de municiones.

A pocos metros de distancia, Rocky Mountain Gun Owners, un grupo local de dueños de armas de fuego, realizó su propio evento, pidiendo que se respeten los derechos de quienes legalmente poseen esas armas.

"Como muchas de las familias aquí en Aurora y en toda la nación, mi familia se ha visto directamente afectada por la violencia con armas de fuego. Mi hijo, Javad Marshall-Fields, fue asesinado con una pistola en 2005", explicó a Efe la representante estatal Rhonda Fields, demócrata y la primera afroamericana en representar a Aurora en la legislatura de Colorado.

"Me siento orgullosa de las leyes con sentido común que nuestra legislatura estatal aprobó este año para reducir la violencia con armas de fuego. Es hora de que el enfoque con sentido común de Colorado prevalezca en el debate nacional sobre el uso seguro de las armas de fuego", agregó.

Entre quienes también expresaron la necesidad de imponer controles más estrictos para las armas de fuego figuró Stephen Barton, de 23 años, herido en el cuello durante el tiroteo en Aurora, quien es ahora uno de los directores asociados de programas de alcance comunitario de MAIG.

"Esta es una oportunidad para que la comunidad recuerde a los 12 muertos y a los 70 heridos (en Aurora)", dijo Barton.

Mark Glaze, director ejecutivo de Mayors Against Illegal Guns, indicó que la mejor manera de honrar a las víctimas de las tragedias y masacres ocurridas en 2012 en Aurora y en Newtown es "enviar un mensaje a todo el país de que es hora de hacer algo para reducir la violencia con armas de fuego en toda la nación".

Tras los discursos de familiares de las víctimas y de dirigentes en el Parque Estatal Cherry Creek (un embalse en el sur de Aurora), varios voluntarios comenzaron a leer los nombres de los muertos en el cine Century 16 en Aurora el 20 de julio de 2012, en la escuela Sandy Hook en Newtown el 14 de diciembre de 2012, y en numerosos otros incidentes en todo el país.

La lectura es parte de la campaña "No More Names" (No Más Nombres). Según los organizadores, 33 personas fallecen cada día (de promedio) por heridas causadas por armas de fuego.

La lectura de los miles de nombres terminará a las 00.38 hora local de este sábado, es decir, exactamente un año después de que comenzaran los disparos dentro del cine de Aurora.

"Es hora de dejar de agregar nombres a la lista de víctimas de armas de fuego", declaró la legisladora Fields.

Uno de los presentes en la ceremonia de conmemoración, Reid Hettich, capellán del Departamento de Policía de Aurora y pastor de una iglesia multicultural en el norte de esa ciudad, afirmó que el tiroteo afectó a todos.

"Casi todos conocemos a alguien que fue directamente impactado por ese evento. Surgió un sentimiento de incredulidad, duelo y tristeza en toda la ciudad. Pasé mucho tiempo hablando con gente que quería saber 'por qué'", dijo Hettich a Efe.

"Las heridas aún no se han curado. Cada vez que hay otro tiroteo o un desastre natural, la gente revive el trauma", agregó.

Según Hettich, "el proceso de recuperación será largo porque el largo juicio (contra el sospechoso de cometer la masacre, James Holmes) mantiene las heridas abiertas".

Por su parte, en declaraciones preparadas, Dudley Brown, director ejecutivo de Rocky Mountain Gun Owners, afirmó que su movilización fue "una contramarcha pacífica para decirle a (Michael) Bloomberg, que viene de una gran ciudad a tratar de quitarnos nuestras armas, que no se entrometa con nuestros derechos constitucionales".

En 2006, Bloomberg, alcalde de Nueva York, fundó MAIG y aún provee los fondos para ese grupo.

Brown negó que su evento hubiera mostrado "insensibilidad" hacia las víctimas de violencia con armas de fuego y lamentó que Bloomberg "esté politizando la tragedia de Aurora".

EFE