22 de julio de 2013 / 03:50 p.m.

 Varios grupos articulados por las redes sociales han convocado manifestaciones durante la visita del papa Francisco a Río de Janeiro, incluidas varias que tendrán lugar hoy, a su llegada a la ciudad brasileña.

El Grupo Anonymous Rio, que cuenta con 153 mil seguidores en Facebook, tiene prevista una manifestación frente al Palacio de Guanabara, la sede del gobierno regional, donde la presidenta, Dilma Rousseff, recibirá al pontífice.

Además, una organización de defensa de los derechos de los homosexuales ha llamado a sus seguidores a reunirse en la plaza Largo do Machado y a caminar hasta el Palacio.

""La Iglesia discrimina una parte significativa de la población por ser quien es (mujeres, lesbianas, gays, bisexuales, travestis y transexuales)"", afirma un panfleto divulgado en su página de Facebook. Ese grupo planea un "beso colectivo" como símbolo de protesta.

Otro grupo, que se organiza por Twitter con la denominación "ogiganteacordou" (El gigante despertó) también ha convocado a una manifestación para hoy frente al Palacio.

Además, hay llamados a concentrarse el jueves en el complejo de favelas de Manguinhos antes de la visita del papa a una de sus comunidades.

Bajo el lema "Papa, mire cómo somos tratados" hay otra movilización convocada para el viernes en la estación de metro "Arcoverde", al lado de Copacabana, poco antes el Vía Crucis presidido por el papa que se espera que reúna a 1,5 millones de personas en esa playa.

El sábado se realizará la llamada "Marcha de las Vagabundas" en Copababana, que forma parte de un movimiento que se extendió por todo el mundo a partir de una manifestación en Toronto (Canadá) en 2011.

Reúne principalmente a mujeres vestidas de forma provocativa, en ropa interior y hasta con el pecho descubierto, para protestar contra el machismo y contra la idea de que quienes se visten de forma insinuante tienen responsabilidad cuando son violadas.

No coincidirá con actos religiosos puesto que ese el pontífice no realizará eventos en Copacabana.

En junio tuvo lugar una ola de protestas en Brasil que llegó a convocar a 1,2 millones de personas en su punto álgido para reclamar la bajada del valor del transporte público, mejores servicios de salud y educación, y protestar contra la corrupción, entre otras reivindicaciones.

Algunas de las protestas, que han perdido fuerza en las últimas semanas, terminaron con enfrentamientos entre la policía y manifestantes, y con saqueos y actos de vandalismo realizados por jóvenes encapuchados.

EFE