5 de abril de 2013 / 03:36 a.m.

Buenos Aires • Las autoridades argentinas y organizaciones no gubernamentales se volcaron hoy en asistir a los miles de damnificados por el temporal del pasado martes, que dejó 57 muertos, tras confirmarse que ya no hay personas desaparecidas.

Del total de víctimas, todas ya identificadas, 51 corresponden a La Plata, sobre la que el temporal descargó su furia el martes por la noche, y seis a Buenos Aires, a unos 60 kilómetros de distancia, por donde el frente de lluvias pasó unas horas antes.

El ministro de Seguridad boanerense, Ricardo Casal, confirmó en rueda de prensa la cifra de fallecidos en La Plata tras haberse registrado 5,940 domicilios con la colaboración de las fuerzas federales.

Casal informó además de que de las 110 personas denunciadas como desaparecidas, "106 fueron encontradas a salvo y cuatro eran personas fallecidas" que ya formaban parte del listado original. Explicó también que "en la lista del total de fallecidos, las edades oscilan en un máximo de edad de 96 años y un mínimo 20".

Dos días después de la catástrofe, voluntarios de la Cruz Roja repartían bidones de agua potable, ropa de abrigo, zapatos, pañales y alimentos perecederos en el barrio platense de Tolosa, el más afectado por las inundaciones.

Hasta allí y otras áreas castigadas de la ciudad, como La Loma, llegaron también las donaciones recibidas por la ONG Red Solidaria, que ha habilitado hasta el sábado diez puntos de recogida de bienes básicos y alimentos en la capital argentina y en La Plata.

"Necesito agua, hace dos días que necesito agua, nos entregaron un bidón de diez litros y no alcanza para nada", se lamentó a los periodistas un vecino de Tolosa, quien exigió también que se restablezca el suministro de electricidad.

Las aguas, que llegaron a superar los 1,70 metros de altura, retrocedieron también en este barrio, en el que nació la presidenta argentina, Cristina Fernández, pero el panorama era aún desolador y las pertenencias que pudieron salvar los residentes se acumulaban hoy en las calles, entre árboles y postes de luz caídos.

Las autoridades argentinas repartieron también colchones y mantas en los centros de evacuación, en los que permanecen alrededor de mil personas. Además, fueron habilitados cuatro hospitales móviles para facilitar asistencia médica y distribuir medicamentos debido a que muchos de los centros de salud de la ciudad quedaron severamente afectados por la inundación.

"La Plata se convirtió en una ciudad después de una guerra", dijo su alcalde, Pablo Bruera, que puso como prioridad "trabajar para el regreso a casa y la asistencia a las víctimas".

Bruera fue abucheado hoy por varios vecinos después de que calificase como "un error" de su equipo de comunicación el tuit en el que aseguraba que estaba distribuyendo ayuda humanitaria cuando en realidad aún se encontraba de vacaciones en Brasil.

El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, aseguró hoy que la filial de Telefónica en Argentina "va a sufrir una fuerte multa" por no haber previsto las medidas para garantizar el servicio de telefonía fija y móvil en La Plata y alrededores tras el temporal y haber dejado incomunicados a sus abonados durante 15 horas.

"Les advertimos a las empresas del servicio telefónico que bajo ningún aspecto debía colapsar el servicio porque deberían tener todos los back ups eléctricos y grupos electrógenos generadores para mantener el servicio tanto en la telefonía celular como en el servicio fijo", afirmó De Vido a la televisión local.

El servicio telefónico funcionaba hoy con normalidad y la mayoría de hogares recuperaron también el agua corriente.

EFE