23 de enero de 2013 / 03:01 p.m.

Tokio • La policía japonesa arrestó hoy a tres funcionarios de una agencia de transporte, con sede en Tokio, acusados de haber remitido ilegalmente fondos a una empresa iraní sujeta a las sanciones económicas de Japón contra Teherán.

Los tres empleados están acusados de transferir 14 millones de yenes (158 mil dólares) a una empresa con sede en Singapur asociada con la estatal Irán Shipping Lines (IRISL) en noviembre de 2011 y febrero de 2012, sin la aprobación del gobierno japonés.

La causa penal contra los representantes legales de "Ben Line Agencies Japan" es la primera relacionada con las sanciones que Japón impuso a Irán desde que entraron en vigor en septiembre de 2010, reportó la agencia de noticias Kyodo.

El gobierno de Tokio introdujo nuevas sanciones contra Irán en septiembre de 2010, en el marco de la condena internacional por rechazar las inspecciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica.

Gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos e Israel a la cabeza, acusan a Irán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, otro de naturaleza clandestina y ambiciones bélicas cuyo objetivo sería la adquisición de armas atómicas, extremo que Teherán niega.

Los tres acusados, que incluye al director de Ben Line, Kuniaki Mizushima, de 64 años de edad, Toshiaki Notake, 58, y Yuki Miyake, 40, han negado las acusaciones.

La policía sospecha que eran conscientes de las remesas a las empresas iraníes como IRISL que estaban sujetas a la aprobación del Ministro de Economía, Comercio e Industria en el marco de las sanciones impuestas al gobierno de Teherán.

IRISL, la mayor empresa de transporte de carga en Irán, acusada de transporte masivo de armas, ha tratado de esquivar las sanciones a través de cambiar sus banderas y de crear empresas fachadas.

EFE