AP
11 de mayo de 2018 / 03:36 p.m.

NUEVA YORK.- En sus primeras declaraciones desde que estalló el escándalo en torno a Harvey Weinstein, su distanciada esposa, la diseñadora de modas Georgina Chapman, dijo que no sabía nada de sus presuntos abusos sexuales y rompió en lágrimas al hablar de sus dos pequeños hijos.

En una entrevista para la edición de junio de la revista Vogue publicada online, Chapman dijo que pensaba que tenía un matrimonio feliz y cuando le preguntaron si tuvo sospechas sobre el comportamiento de su marido, respondió que nunca.

"Una parte de mí fue extremadamente ingenua, claramente, muy ingenua", dijo. "Tengo momentos de ira, tengo momentos de confusión, ¡tengo momentos de incredulidad! Y tengo momentos en los que simplemente lloro por mis hijos. ¿Cómo serán sus vidas? ¿Qué les va a decir la gente? Ellos aman a su papá. Lo aman. ¡No puedo soportarlo por ellos!".

La entrevista llega siete meses después de que Chapman anunció que se divorciaría de Weinstein, quien ha sido acusado por docenas de mujeres de abuso sexual, incluyendo violación. Tras emitir un comunicado, se mantuvo fuera de la luz pública. Marchesa, la línea de moda que fundó con Keren Craig, canceló su desfile de febrero en la Semana de la Moda de Nueva York, y ningún vestido de la firma apareció en ceremonias de premios como los Oscar y los Globos de Oro.

Pero esta semana, pareció que Marchesa se está preparando para un regreso. El lunes, la actriz Scarlett Johansson se convirtió en la primera estrella en lucir la firma de nuevo, nada más y nada menos que en la gala del Met, en un vestido vino tinto con detalles florales.
Chapman describió para la revista, los cinco meses que pasó alejada de los reflectores.

"Me sentía tan humillada y tan rota", dijo, "que ... no me pareció que fuera respetuoso salir. Pensé, '¿quién soy yo para estar pavoneándome con todo lo que está pasando?' Todavía está muy, muy crudo. Estaba subiendo las escaleras el otro día y me detuve; fue como si me hubieran sacado todo el aire de los pulmones".

Señaló que ha estado viendo a un psicólogo.

"Al principio no pude, porque estaba demasiado conmocionada", dijo. "Y de algún modo pensé que no lo merecía. Y entonces comprendí: esto ha ocurrido. Tengo que reconocerlo. Tengo que seguir adelante".



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