EFE
13 de septiembre de 2013 / 08:24 p.m.

Luka, Rusia • El incendio esta madrugada de un psiquiátrico de madera causó 37 muertos en la región rusa de Novgorod (noroeste), cinco meses después de otro drama idéntico en la zona de Moscú. Las llamas destruyeron completamente el edificio, del que sólo quedaban ruinas humeantes, vigas calcinadas y chapas ennegrecidas. Sólo quedaron en pie los zócalos y las chimeneas de ladrillo.

"Hemos retirado de entre los escombros los cuerpos de diez personas sobre un total de 37 muertos", afirmó la oficina local del comité de investigación para la región de Novgorod. Los socorristas evacuaban cuerpos en fundas de plástico negro a medida que los iban encontrando entre los escombros.

El incendio tuvo lugar hacia las cuatro de la mañana hora local, al parecer después de que un paciente quemara su cama, según informó el gobernador de la provincia, Serguéi Mitin. "El personal médico vio a un paciente en la cama número 2 envuelto en llamas. Es posible que él fuera el responsable de que se declarara el incendio", señaló el gobernador.

Y añadió que todo apunta a que el interno "estaba fumando y se le incendió la cama". De acuerdo al Ministerio de Salud, en el hospital se encontraban 59 personas, entre pacientes y personal sanitario.

Un balance anterior daba cuenta de dos muertos y 35 desaparecidos en este establecimiento situado a unos 220 km al sudeste de San Petersburgo, en el exterior de un pueblo pequeño llamado Luka. Unas veinte personas consiguieron salir a tiempo del edificio.

En este inmueble del psiquiátrico, formado por nueve edificios, se encontraban hombres enfermos con patologías graves que obstaculizaron la evacuación, contó el gobernador regional Serguei Mitin. "Por la noche había tres miembros del personal además de los enfermos: una enfermera, una auxiliar de clínica y el portero, Alexei", afirmó una vecina, Natalia.

"La auxiliar de clínica, Yulia, murió salvando a pacientes. Tenía 40 años y deja cuatro hijos", añadió. El incendio comenzó a poco antes de las 03:00 de la madrugada. Un responsable de los servicios de socorro afirmó que a las 04:25 ya había destruido 670 metros cuadrados. La esposa del portero cuenta, citando a su marido, las escenas de pánico vividas.

"Hubo una humareda y el fuego se propagó muy pronto. Junto con la enfermera, empezaron a despertar a los enfermos. Él consiguió que salieran catorce; a muchos había que empujarlos por la ventana, algunos no querían salir, o no lo hacían rápido, mi marido dijo que era terrible", contó la mujer.

"En muy poco tiempo ya no se podía entrar en el edificio. Los bomberos llegaron bastante pronto, pero en ese momento estaba todo en llamas", agregó esta mujer, Lidia Vasilieva. El edificio tenía 200 años, contó una vecina llamada Natalia. "Había pacientes pirómanos, los habían sorprendido varias veces", dijo. El comité de investigación consideró que se trataba de un acto "imprudente".

Un responsable del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia, Yuri Deshevuij, dijo que el internado debía ser cerrado en agosto de 2014 por orden judicial, precisamente por su escasa protección contra incendios, ya que el edificio es de madera.

Esta es la segunda tragedia de estas características que tiene lugar en Rusia en pocos meses. El pasado abril, otro incendio en un hospital psiquiátrico a las afueras de Moscú se cobró la vida de 38 personas.