25 de agosto de 2013 / 05:49 p.m.

 Washington-Damasco • El gobierno sirio advirtió ayer a Estados Unidos de que atacar su país “no será un picnic para nadie bajo ninguna circunstancia, porque una agresión tendría graves repercusiones y sería una bola de fuego que haría arder todo Medio Oriente”.

En extractos de una entrevista difundidos por la televisión estatal siria, el ministro de Información, Omran al Zubi, consideró que las presiones de EU son una “pérdida de tiempo”, y señaló que Damasco “continuará su combate contra el terrorismo hasta el final”.

De igual forma, el ministro reiteró la posición de su gobierno de que las tropas leales al presidente Bashar al Asad “no han usado ni usarán” armamento químico, como los acusa la oposición y los rebeldes.

Además, insistió en la acusación formulada ayer por el ejército sirio de que fueron los rebeldes quienes utilizaron agentes químicos, en particular en los enfrentamientos de ayer en el suburbio capitalino de Yobar.

En un comunicado, un funcionario militar aseguró que uniformados sirios “vieron elementos químicos y sufrieron asfixia” cuando entraban en refugios de los rebeldes en Yobar, en la periferia de Damasco.

La acusación del gobierno se realizó poco después de la llegada Damasco de la representante de la ONU para Asuntos de Desarme, Angela Kane, para intentar persuadir a las autoridades sirias de que permitan el acceso inmediato a la zona del supuesto ataque con armas químicas.

En ese contexto, el presidente estadunidense, Barack Obama, se reunió ayer con sus consejeros en seguridad para discutir acerca de una eventual respuesta al gobierno sirio por su presunta utilización de armas químicas, mientras el Pentágono anunció estar preparado para una acción militar.

El encuentro de Obama con su Consejo de Seguridad Nacional se produjo luego de que la asociación Médicos sin Fronteras (MSF) dijo que más de 350 personas fallecidas en un ataque producido el miércoles en los alrededores de Damasco presentaban síntomas “neurotóxicos”.

“Tres hospitales de la provincia de Damasco apoyados por Médicos Sin Fronteras han informado a la organización internacional médico-humanitaria de la llegada de aproximadamente 3,600 pacientes con síntomas neurotóxicos en un periodo de menos de tres horas durante la mañana del pasado día 21, de los cuales 355 fallecieron”, indicó en un comunicado aunque se omite referirse a un posible autor de la masacre.

Ante ello, “en coordinación con sus socios extranjeros y a partir de decenas de testimonios y registros de los síntomas presentados por las personas fallecidas, la comunidad de inteligencia de Estados Unidos continúa examinando los hechos para tener certezas sobre lo ocurrido”, señaló la Casa Blanca.

Obama “recibió también el abanico de opciones que solicitó para que Estados Unidos y la comunidad internacional consideren a la hora de responder al uso de armas químicas”, agregó la presidencia.

La reunión con los consejeros tuvo lugar un día después que el secretario de Defensa, Chuck Hagel, dijera que los militares presentaron diversas opciones a Obama, al tiempo que eran movilizadas tropas hacia el área.

Hagel anunció el despliegue de medios militares para ofrecer a Obama esas “opciones” en el caso de que éste decida intervenir en Siria. Entre estos está el envío al Mediterráneo de un cuarto destructor equipado con misiles de crucero, informó un funcionario del Pentágono.

Además, Obama y el primer ministro británico, David Cameron, hablaron ayer por teléfono y expresaron su “grave preocupación” por la situación en Siria.

 — AGENCIAS