DPA
11 de mayo de 2013 / 06:54 p.m.

Estambul • Al menos 40 personas murieron hoy y unas 100 resultaron heridas en una serie de ataques en la frontera entre Turquía y Siria, informa la agencia de noticias turca Anadolu citando al ministro del Interior, Muammer Güler.

Se desconoce exactamente el trasfondo de los hechos, registrados en la ciudad de Reyhanli. El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que los ataques podrían estar relacionados con la guerra en Siria o bien ser un intento de sabotaje a los esfuerzos de paz con la minoría kurda en Turquía.

El ministro del Exterior del país, Ahmet Davutoglu, consideró los hechos como provocaciones especialmente dirigidas contra Turquía.

Los hechos son los más graves registrados del lado turco de la frontera desde el inicio de la revuelta contra el presidente Bashar al Assad en Siria en marzo de 2011. Turquía apoya a la oposición y ha dado refugio a numerosos sirios que huyeron de su país.

Reyhanli (provincia de Hatay) está muy cerca del paso fronterizo de Cilvegözü, por el que entran a Turquía muchos refugiados procedentes de Siria.

Davutoglu, que estaba hoy de visita en Alemania, dijo que detrás de los hechos podría haber fuerzas que quieren acabar con la paz en Turquía. "Nadie debería poner a prueba nuestro poder. Nuestras fuerzas de seguridad tomarán todas las medidas necesarias".El ministro Güler señaló que en Reyhanli estallaron dos coches bomba cerca de un edificio de la administración y una filial del correo. Varios edificios resultaron gravemente dañados.

En las imágenes de televisión se veía una enorme destrucción y un gran cráter en el suelo. Según fuentes de los activistas sirios, entre los heridos hay también personas de esta nacionalidad.

Como reacción a los ataques hubo al parecer actos de violencia de la población turca contra los refugiados sirios y contra coches que llevaban matrícula siria. Los revolucionarios sirios comentaron los atentados como "el regalo de Al Assad a Reyhanli".

Ya en febrero había habido en la localidad un atentado con coche bomba que mató a 12 personas y dejó unos 30 heridos. Además, en los últimos meses han caído en Turquía muchas veces granadas de mortero procedentes de Siria. El Ejército turco ha respondido a menudo con fuego de artillería.

Erdogan declaró en una entrevista esta semana con la cadena estadounidense NBC que Al Assad ha cruzado hace mucho la línea roja trazada por Estados Unidos con el uso de armas químicas y exigió a Washington que actúe.

Mientras tanto, una fuente cercana al gobierno de Moscú dijo hoy a la agencia Interfax que la conferencia de paz para Siria que quieren convocar Estados Unidos y Rusia no podrá celebrarse ya en mayo debido a las grandes diferencias de opinión entre ambas partes.

Por ahora no hay acuerdo entre Rusia y Occidente sobre el formato y los participantes, añadió. "Hay una cierta actividad. Pero poner plazos cortos no es realista", señaló la fuente. Mientras que Occidente exige la partida del presidente Bashar al Assad, Rusia es un estrecho aliado del régimen.

El levantamiento contra Al Assad ha costado la vida hasta ahora a más de 70 mil personas, según las estimaciones de la ONU.