17 de octubre de 2013 / 12:53 p.m.

Un coche bomba explotó el jueves entre varias casas en una villa de minoría étnica en el norte de Irak, con un saldo de por lo menos 15 muertos, en un recrudecimiento de la ola de sangre que ha atenazado al país.

BAGDAD.— El atentado ocurrió en la villa de al-Mouafaqiyah, de la etnia shabak, cerca de la problemática ciudad de Mosul, 360 kilómetros al noroeste de Bagdad, según funcionarios policiales. 

La fuerza de la explosión destruyó varias casas e hirió a por lo menos 52 personas, dijeron los funcionarios. Los rescatistas estaban buscando sobrevivientes entre los escombros.

El ataque en momentos en que musulmanes de todo el mundo celebran esta semana el feriado religioso de Eid al-Adha, o el Festín del Sacrificio, con frecuencia una ocasión para celebraciones familiares.

Autoridades hospitalarias confirmaron las bajas. Todos los funcionarios hablaron a condición de no ser identificados porque no estaban autorizados a entregar la información.

La pequeña comunidad shabak de Irak está concentrada alrededor de Mosul, la capital provincial de la provincia de Ninevah, que tiene una población étnicamente diversa, pero que es predominantemente suní. Muchos miembros de la etnia shabak fueron expulsados de la ciudad por extremistas suníes durante las batallas sectarias después de la invasión estadounidense en 2003.

Los shabak tienen su propia lengua y son fundamentalmente chiíes.

Es la segunda vez que la minoría ha sido atacada en los últimos dos meses. Un ataque suicida en un funeral en otra villa shabak cerca de Mosul mató en septiembre a por lo menos 20 personas.

Ninguna organización se atribuyó de inmediato la responsabilidad, aunque los atentados suicidas son una táctica favorita de la rama local de al-Qaida, que con frecuencia ataca a los chiíes, a los que considera herejes, a los que considera aliados del gobierno dirigido por chiíes en Bagdad.

El ataque del jueves sigue a un atentado con un coche bomba en una villa chií en las afueras de Mosul habitada por turcomanos étnicos el 6 de octubre. La explosión, ocurrida cerca de una escuela en la pequeña villa de Qabak, dejó 15 muertos, entre ellos docenas de niños y el director del plantel.