27 de octubre de 2013 / 07:27 p.m.

Madrid, España.- Al menos 51 personas murieron y más de 120 resultaron heridas por una serie de atentados registrados hoy en varias zonas de Bagdad y sus alrededores, de acuerdo con el más reciente balance de las autoridades iraquíes.

Diez coches bomba estallaron este domingo en varias zonas chiítas en los alrededores de la capital iraquí, elevando a más de 600 el número de víctimas fatales de este mes, la mayoría en atentados, atribuido a combatientes allegados a la red Al Qaeda.

Uno de los barrios más afectados por la violencia de este domingo fue Shaab, en el norte de Bagdad, donde dos coches bomba explotaron en una zona comercial, matando al menos a cinco personas e hiriendo a otras 17, según un reporte de la televisión Al Yazira.

En otro incidente, al menos 12 personas murieron y 20 más resultaron heridas cuando se activó un coche bomba dirigido a soldados iraquíes que hacían fila frente a un banco para cobrar sus salarios en la ciudad norteña de Mosul.

Explosiones similares también se registraron en los distritos capitalinos de Bayaa, Baladiyat, Mashtal, Hurriya y Dura, y la localidad de Saba al-Bur, cercana a Bagdad, dejando un saldo de 33 muertos, según fuentes médicas y de la policía.

De acuerdo con un recuento oficial basado en reportes médicos y de seguridad, más de 600 personas han perdido la vida en lo que va de este mes y más de cinco mil 300 desde el inicio del año, considerado uno de los más mortíferos en Irak.

Un estudio publicado en días pasados por expertos de Estados Unidos, Canadá e Irak reveló que cerca de medio millón de personas han muerto por incidentes relacionados con la guerra en Irak desde la invasión liderada por Estados Unidos de 2003.

El aumento en el derramamiento de sangre de este año generó el temor de que Irak recaiga en el conflicto entre sunnitas y chiítas, que alcanzó su punto máximo entre 2006 y 2007 y causó la muerte de decenas de miles de personas.

La situación se ha visto agravada por el fracaso del gobierno chiíta para atender las quejas de la minoría árabe sunnita, incluyendo su exclusión política y presuntos abusos cometidos por las fuerzas de seguridad, según analistas.

El nivel de violencia aumentó en abril pasado, después de que fuerzas de seguridad irrumpieron en un campamento de sunnitas en el norte de Irak, lo que provocó enfrentamientos entre laS partes que dejaron decenas de muertos de ambos bandos.

Ante el incremento de la violencia, las autoridades han hecho algunas concesiones destinadas a apaciguar a los sunnitas en general, como la liberación de prisioneros y el aumento de sueldos a las fuerzas que combaten a la red Al Qaeda, aunque la inseguridad prevalece.

NOTIMEX