20 de abril de 2013 / 05:42 p.m.

 BEIJING • Un poderoso terremoto sacudió el sábado la provincia suroccidental china de Sichuan, donde dejó 156 muertos y más de 5.500 heridos casi cinco años después del demoledor sismo que devastó la región.

El terremoto del sábado, aunque no fue tan destructivo como el del 2008, derribó edificios, causó deslizamientos de tierra y dejó sin electricidad al condado montañoso de Lushan. El poblado de Longmen resultó especialmente afectado: las autoridades dijeron que casi todos sus edificios fueron destruidos por el movimiento telúrico, que duró un minuto.

"Fue un sismo tan grande que todo el mundo quedó asustado", dijo una mujer que respondió al teléfono en un jardín de niños una hora después y se negó a identificarse. "Todos salimos corriendo para salvar nuestra vida".

Los rescatistas montaron un centro de asistencia frente al hospital del condado de Lushan, donde el personal médico vendó a las víctimas, según las tomas de la Televisión Central de China. Los rescatistas dinamitaron enormes rocas desprendidas que tapaban las carreteras para poder llegar a Longmen y otras zonas afectadas en los valles montañosos, reportó la prensa estatal.

La Administración de Sismos de China dijo que por lo menos 156 personas murieron, 96 de ellas en Lushan. En la jurisdicción de Ya'an, que administra Lushan, desaparecieron 19 personas y más de 5.500 resultaron heridas, indicó el gobierno.

El sismo —que según el gobierno tuvo una intensidad de 7 grados, y de 6,6 en el reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos— sacudió las empinadas colinas del condado de Lushan poco después de las 8 de la mañana, cuando muchas personas se encontraban en sus casas, donde dormían o desayunaban. La gente salió corriendo en ropa interior o envuelta en frazadas a las calles de Ya'an, e incluso en la capital provincial de Chengdu, a 115 kilómetros (70 millas) al este de Lushan, según fotos, videos y relatos colocados en la internet.

La escasa profundidad del epicentro, a menos de 13 kilómetros (ocho millas) de la superficie terrestre, seguramente aumentó el impacto.

El aeropuerto de Chengdu fue cerrado una hora antes de reanudar sus operaciones, aunque muchos vuelos fueron cancelados o retrasados, y la estación de trenes detuvo el sábado decenas de viajes, dijeron los medios estatales de comunicación.

En Lushan se registró el mayor número de víctimas, aunque hay temores de que el número de muertos en el vecino condado de Baoxing pueda ser mayor, debido a que las carreteras quedaron bloqueadas y a que el servicio eléctrico y el telefónico dejaron de funcionar.

En la primera noche tras el sismo comenzó a llover, lo que retrasó las labores de rescate. Los meteorólogos dijeron que seguirá lloviendo los próximos días, y la Administración Meteorológica de China alertó que podrían ocurrir deslizamientos de tierra y otros desastres geológicos.

Decenas de miles de personas se refugiaron bajo carpas y en vehículos por temor a las réplicas que siguieron conmocionando la zona.

Lushan, epicentro del sismo, se encuentra al pie de la fértil llanura de Sichuan y las estribaciones de la meseta tibetana, sobre la falla de Longmenshan. El 12 de mayo del 2008 un terremoto de 7,9 grados de magnitud en esa zona dejó más de 90.000 muertos y desaparecidos, uno de los peores desastres naturales sufridos en China en las últimas décadas.

 — AP