4 de junio de 2013 / 05:19 p.m.

 

 

Nueva York • Las condiciones que han contribuido a la muerte de más un centenar de inmigrantes en proceso de deportación en Estados Unidos se mantienen incólumes, por lo que crece el número de decesos en centros de detención, denunciaron organismos civiles.

Los últimos dos decesos fueron apenas reportados en mayo pasado -ambos de ciudadanos guatemaltecos, declarados como suicidios- en el centro de detención privado Eloy, en el estado de Arizona.

De acuerdo con Alessandra Soler, directora ejecutiva de la Unión de Libertades Civiles de Arizona, las "trágicas muertes en el centro de detención Eloy son un evidente ejemplo de los continuos problemas que plagan el sistema de detención de inmigrantes en nuestro país".

Entre los problemas de los centros de detención, Soler destacó "inadecuados servicios médicos y de salud mental y condiciones punitivas" de encierro.

Datos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) revelan que 131 personas han muerto en centros de detención para inmigrantes de octubre de 2003 a diciembre de 2012. De ese total, 28 han sido ciudadanos mexicanos.

Por su parte, el organismo Detention Watch Network confirmó que pese al número de decesos ocurridos en los últimos años, la actual administración federal no ha cambiado las condiciones en que vive la población en proceso de deportación.

Asimismo tampoco ha disminuido el número de personas deportadas, que cada año supera los 400 mil casos, y que representa el máximo histórico en la cifra de deportaciones en Estados Unidos.

"La razón principal de la muerte de la mayor parte de los migrantes es negligencia médica. Ocasionalmente mueren por edad avanzada o por suicidio, pero muchos de los casos sugieren negligencia" explicó Silky Shah, directora de comunicación de Detention Watch Network.

De acuerdo con Shah, la atención médica y de salud mental "es prácticamente inexistente" en los centros de detención, en algunos de los cuales recetan aspirinas como remedio para todos los malestares, según documentó Detention Watch Network en facilidades del estado de Alabama.

El caso del último mexicano fallecido en centro de detención en Estados Unidos, de acuerdo con el conteo oficial, resulta revelador sobre la calidad de los servicios de salud. Su nombre era Fernando Domínguez, de 58 años de edad.

Luego de permanecer bajo custodia del ICE desde noviembre de 2011, Domínguez murió de neumonía el 4 de marzo de 2012 en el Victor Valley Community Hospital, en el estado de California, a donde había sido ingresado el 16 de febrero.

Una de las más ominosas señales de las malas condiciones de encierro de personas que siguen procesos de deportación es el uso del confinamiento solitario, lo cual resulta excesivo debido a que ingresar sin documentos a Estados Unidos es una falta administrativa y no criminal.

Sin embargo, aproximadamente 300 inmigrantes detenidos en proceso de deportación se encuentran todos los días en confinamiento solitario ?un castigo equivalente a tortura si se extiende por varios días?, pese a que 11 por ciento de ese total presenta problemas mentales, según Shah.

La activista manifestó que mientras se discute una reforma migratoria integral en el Congreso de Estados Unidos no ha habido cambios en el trato a las personas que siguen un proceso de deportación en el país y que pueden permanecer encerradas durante años.

Shah destacó no obstante que la reforma migratoria sí incluye límites al uso del confinamiento solitario para personas bajo juicios de deportación, además de que obligaría a los centros de detención privados ?alrededor de 50 por ciento del total? a presentar la misma información que los públicos.

"Pero mientras esperamos que se cumpla la reforma migratoria la gente sigue siendo deportada todos los días, muchas de ellas luego de esperar su juicio en condiciones que a menudo contribuyen a la muerte de otros detenido", enfatizó Shah.

Notimex