12 de diciembre de 2013 / 10:33 p.m.

Yemen.- Misiles disparados por un avión no tripulado estadounidense dieron el jueves contra una caravana de vehículos que se dirigía a una boda, con un saldo de al menos 13 muertos, dijeron funcionarios yemenís.

Los funcionarios dijeron que el ataque ocurrió en la ciudad yemení de Radda, capital de la provincia de Bayda. El convoy se dirigía a una boda en el pueblo de Qaifa cuando un proyectil teledirigido hizo blanco en los autos y el ataque dejó cuerpos calcinados en la carretera y vehículos en llamas. La ciudad es un conocido bastión de milicianos de al-Qaida y el año pasado experimentó enfrentamientos entre tribus armadas respaldadas por el ejército y pistoleros de la red extremista en un intento por expulsarlos de la ciudad.

No se ha dado información precisa sobre quién murió en el ataque y había reportes contradictorios sobre si había extremistas viajando en la caravana.

Un funcionario militar dijo que información inicial indicaba que el dron o avión teledirigido confundió a los vehículos con un convoy de al-Qaida. Indicó que miembros de tribus conocidos entre los locales están entre los fallecidos.

Uno de tres funcionarios de seguridad dijo que se sospecha que milicianos de al-Qaida viajaban en el convoy en camino a la boda.

Los funcionarios hablaron en forma anónima porque no estaban autorizados a informar a los medios.

Estados Unidos considera a la facción de al-Qaida en Yemen una de las más activas en el mundo.

La CIA se negó a hacer comentarios sobre el supuesto ataque. Aunque Estados Unidos reconoce que tiene un programa de drones en Yemen, por lo general no habla sobre ataques en particular.

Si más investigaciones determinan que todas las víctimas eran civiles, el ataque podría alimentar el enojo contra Estados Unidos y el gobierno en Saná entre los yemeníes, que se oponen a este tipo de ataques.

La muerte de civiles ha alimentado el resentimiento a nivel local, algunas veces afectando los esfuerzos de Washington para poner a la gente contra los extremistas. La indignación por los ataques con drones en Yemen no es tan fuerte como en Pakistán, donde hay una fuerte presión al gobierno para que obligar a limitarlos; sin embargo, ya también se han escuchado voces para que se detengan los bombardeos.

El ataque del jueves es el segundo desde que un ataque con coche bomba y un asalto coordinado contra una sede militar de Yemen dejara 56 muertos, extranjeros entre ellos.

AP