— NOTIMEX
6 de septiembre de 2013 / 02:28 p.m.

San Petersburgo • La crisis humanitaria en Siria no tiene precedentes en la historia contemporánea, señaló hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien instó a los líderes del G-20 a encontrar una solución política al conflicto sirio.

En una reunión la mañana de este viernes en el marco de la cumbre del G20, Ban pidió a los líderes mundiales que convoquen lo antes posible una conferencia internacional sobre Siria en Ginebra, con la participación de alto nivel de Rusia, Estados Unidos y funcionarios de la ONU.

 

Ban sostuvo que el mundo debe hacer todo lo posible para poner fin al sufrimiento del pueblo sirio y pidió a los participantes en la Cumbre de San Petersburgo estudiar las opciones posibles para evitar una mayor militarización del conflicto.

 

Los gobiernos de Moscú y Washington acordaron a principios de mayo celebrar una conferencia internacional destinada a facilitar una solución a través del diálogo político para la crisis siria, pero las diferencias entre ambos países sobre el tema han aplazado el encuentro.

 

Mientras el gobierno del presidente Barack Obama planea bombardear objetivos del régimen sirio en represalia a un ataque con armas químicas contra la población civil, Rusia insiste que sea Naciones Unidas la que legitime la acción militar contra Damasco.

 

En palabras de Ban, una acción militar contra Siria, "realizada sin pensar", podría llevar a "consecuencias muy graves", incluso en el ámbito humanitario.

 

Destacando el costo humano del conflicto, Ban recordó que más de 100 mil personas han muerto y 4.25 millones han sido desplazadas dentro del país, mientras que al menos otros dos millones de sirios están ahora refugiados en el extranjero.

 

La ONU está decidida a acelerar los trabajos para convocar una conferencia internacional sobre Siria en Ginebra, dijo el secretario general en la reunión de esta mañana en el marco de la cumbre del G20, dedicada a la discusión de las iniciativas humanitarias en Siria.