16 de marzo de 2013 / 05:25 p.m.

Bruselas.- • El gobierno de Bélgica ha decidido permitir a todos los criminales condenados a menos de tres años de prisión a cumplir la totalidad de la condena en sus casas, con la ayuda de un brazalete electrónico.

La medida tiene por objeto reducir la población carcelaria en el país, que totaliza actualmente unas 10.5 mil personas, cuando la capacidad máxima de los centros penitenciarios es de 8.5 mil.

Según la ministra belga de Justicia, Annemie Turtelboom, la detención domiciliar con brazalete podrá aplicarse a hasta seis mil nuevos reos cada año de aquí a 2014.

La pena alternativa pasa a ser la norma para todos los condenados a entre ocho meses y tres años de prisión, independiente del crimen que han cometido.

Entre los delitos que incurren en esa condena se incluyen desde una infracción de tráfico hasta la posesión de drogas, latrocinio o falsedad ideológica.

Una vez juzgado, el reo será enviado a prisión y la dirección carcelaria deberá ratificar la opción de la pena domiciliar con base en un informe social sobre el detenido.

Ese paso permitirá identificar los casos que podrían suponer un verdadero peligro para la sociedad y mantener a la persona en cuestión en prisión convencional al menos por un tiempo determinado.

El gobierno también decidió cambiar la sanción contra los detenidos que no respecten las condiciones asociadas a la prisión domiciliar con el brazalete electrónico.

Cada caso será analizado individualmente, pero la regla general es que el condenado deberá cumplir una pena domiciliar más larga.

Hasta ahora la punición consistía en el reenvío a la prisión, una medida que no contribuiría con el objetivo central de la pena alternativa, de reducir la población carcelaria.

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