30 de mayo de 2013 / 03:17 p.m.

Río de Janeiro • El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, inició ayer una visita oficial a Brasil de tres días, donde pidió profundizar los lazos entre los dos gigantes americanos en los campos político y económico a partir de la visita de Estado que realizará a Washington el 23 de octubre la presidenta Dilma Rousseff.

El presidente Barack Obama “me ha pedido que invite a su presidenta a venir a Washington para la única visita de Estado que tendrá lugar este año”, dijo Biden ante decenas de empresarios y jerarcas brasileños, en un discurso al aire libre en la zona portuaria de Río de Janeiro.

Biden afirmó que estrechar la relación con Brasil es una de las prioridades del proyecto de Obama de incrementar la cooperación con los países latinoamericanos y caribeños, y aseveró que el gigante sudamericano es el socio “"más significativo"” de EU en la región.

“"Obama y yo creemos que el momento presenta una oportunidad increíble para una nueva era de relaciones entre Estados Unidos y las Américas. (...) Pero ningún socio es más significativo en esta empresa que Brasil"”, afirmó.

Tras destacar el éxito del país en controlar la inflación y sacar de la pobreza a 40 millones de personas en los últimos años, Biden afirmó que las políticas adoptadas por el país sudamericano son “un ejemplo” para el continente y el mundo.

En momentos en que la influencia de EU cae en la región y la de Brasil sigue creciendo, Biden hizo un discurso plagado de elogios al gigante sudamericano.

“"El resto del mundo mira con envidia su progreso. El hemisferio tiene mucho que aprender de su experiencia"”, aseguró.

“"Ya no podemos referirnos a Brasil como un país emergente, ustedes han emergido y todos lo han percibido"”, dijo Biden y recordó que su economía, la séptima del mundo, es mayor que la de India o Rusia.

EU es el segundo socio comercial de Brasil, después de China, que lo desplazó en 2010.

Biden se manifestó convencido de que el comercio bilateral, que hoy suma unos 100 mil millones de dólares anuales, puede llegar a “400 mil o 500 mil millones de dólares” por año.

Washington está interesado en las gigantescas reservas petroleras en aguas ultra profundas, conocidas como presal, que Brasil descubrió en 2007. Brasilia, por su lado, está interesada en la tecnología estadunidense para explotar reservas del gas de esquisto, que ha alterado el mapa energético de la Unión Americana.

TRABAJO CONJUNTO

Biden también propuso que Brasil y EU deben afianzar su alianza política e impulsar un “"trabajo conjunto en la región y en el mundo"” en defensa de la democracia y los derechos humanos.

“"Las grandes democracias como la mía y la suya deben promocionar los valores democráticos en el mundo"”, dijo ante empresarios y sostuvo que ello no significa injerencia en los asuntos internos de otros países.

“Hay una diferencia entre intervenir en temas internos y defender la democracia y los derechos humanos donde estén bajo ataque”, enfatizó.

“Como líder del Sur, hay situaciones en las que ustedes tienen considerablemente más credibilidad y oportunidades para actuar que nosotros o cualquier otro país, ya sea en su propia región o en otras partes”, dijo, y añadió como ejemplo que Brasil puede jugar un papel positivo en las transiciones en el norte de África.

ClavesDerechos humanos

Joseph Biden instó al gobierno de Brasil a asumir un rol más activo en pro de los derechos humanos en el mundo como nuevo líder que es en la escena internacional.

“"Buscamos que reconozcan la diferencia entre la interferencia indebida en los asuntos de otras naciones y la profundización de la democracia y los derechos humanos cuando están bajo ataque"”, manifestó Biden ante empresarios.

Añadió que Brasil es un claro ejemplo de que “"es falsa la alternativa planteada en otros países de este hemisferio y del mundo"” entre la democracia y el desarrollo.

AGENCIAS