15 de octubre de 2013 / 08:37 p.m.

Berlín.- El cónsul mexicano Gilberto Bosques, quien salvó a miles de personas de morir durante la época del nazismo, debe tener un lugar perenne en Berlín, declaró el político alemán de izquierda,Hans Modrow.

Modrow organizó junto con la Sociedad alemana Alexander von Humboldt el evento "Gilberto Bosques y el exilio antifascista en México después de 1938", a fin de ganar apoyo a la solicitud que una calle, un museo o una escuela lleven el nombre del diplomático mexicano.

El político de izquierda encabeza junto con el director de la Sociedad Humboldt, Wienfrie Hansch, los esfuerzos para lograr que el nombre del cónsul mexicano quede grabado en la ciudad de Berlín.

El proyecto, aún sin fecha confirmada, podría ser concretado en el primer semestre de 2014

Para llevar a cabo ese cometido, el grupo berlinés en favor de hacer permanente la memoria de Bosques cuenta con el apoyo del distrito berlinés de Friedrichshein-Kreuzberg, con el que se llevan a cabo conversaciones para decidir de qué forma cristalizará esa iniciativa.

También se está llevando a cabo una acción para recoger firmas de gente en Berlín que apoya ese proyecto.

Modrow manifestó que si bien no hay todavía definiciones al respecto en materia de fechas, considera que la iniciativa culminará en el primer semestre de 2014.

En el evento de este martes se propuso que el museo de Friedrichshan-Kreuzberg lleve el nombre del cónsul mexicano.

Modrow, una de las figuras sobresalientes que apoyaron la democracia después de que cayó el Muro de Berlín en 1989, dijo que entró en contacto con la historia de Bosques cuando la fundación política alemana Rosa Luxemburgo abrió oficinas en la Ciudad de México.

Esa fundación es cercana al partido La Izquierda, que quedó como la tercera fuerza electoral de Alemania en las elecciones generales del 22 de septiembre pasado.

Modrow encabezó entonces (hace tres años) en el Museo Trotsky de la Ciudad de México un evento para pedir el reconocimiento de lo hecho por el gobierno mexicano al acoger a tantos exiliados políticos alemanes que huyeron de su país cuando Hitler estuvo en el poder.

En México estuvo en contacto con la hija de Gilberto, quien es una de las cabezas de la iniciativa. Como parte de ella, se llevó a cabo hace unos meses en la Academia de las Artes en Berlín, que está frente a la Puerta de Brandenburgo, una exposición sobre la obra de Bosques.

Gilberto Bosques, como cónsul general de México en Marsella, recibió del presidente Lázaro Cárdenas la misión de otorgar visa a los perseguidos por el régimen fascista de Franco en España.

Como parte de ese encargo, el cónsul mexicano también extendió visados a miles de perseguidos por el nazismo. Más de 40 mil judíos, antifascistas, republicanos españoles e interbrigadistas salvaron su vida gracias a la acción del diplomático mexicano.

Gilberto Bosques y todos los miembros del consulado mexicano en Marsella fueron tomados presos por el gobierno nazi y fueron recluidos durante un año en Bad Godesberg, localidad alemana que hoy está conurbada con la ciudad de Bonn.

Modrow fue presidente del Consejo de Ministros de la República Democrática de Alemania del 13 de noviembre de 1989 al 12 de abril de 1990, cuando ese país empezó a prepararse políticamente con la realización de elecciones para la fusión con la República Federal de Alemania.

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