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25 de septiembre de 2016 / 01:25 p.m.

WASHINGTON.- A unos días del estreno de su película Desierto en Estados Unidos y en vísperas de las elecciones del 8 de noviembre, el joven cineasta Jonás Cuarón dice que le gustaría que fuera vista por el candidato presidencial republicano Donald Trump y por todo el país.

La cinta, que representará a México en la categoría de Mejor Película extranjera en los premios Óscar, narra la cacería humana de un estadounidense racista (Jeffrey Dean Morgan), contra un grupo de indocumentados en la frontera entre Estados Unidos y México.

“Me interesaría que la viera Donald Trump, pero que la vea todo el mundo y aparte que la gente vea el video que hice sobre el anuncio de su candidatura. Es importante ver la violencia que hay en su discurso”, dijo Cuarón.

Aunque el contenido de la cinta, que se estrena aquí el 14 de octubre, parece haber sido inspirado en el carácter central que asumió el tema de la migración indocumentada en las campañas presidenciales en Estados Unidos, Cuarón inició su proyecto hace una década.

“Lo triste es que hace 10 años ya existía esa retórica en Estados Unidos. Esta retórica de odio al que es distinto no sólo hacia los mexicano, lo que es preocupante es que la clase política lo ha legitimado”, mencionó.

El joven director, quien co-escribió con su padre Alfonso Cuarón el guion de la galardonada Gravedad, sostiene que de hecho el guion original de Desierto inspiró la cinta que le dio a su padre el Óscar como Mejor Director.

Sólo la ubicación de las locaciones para el rodaje le demoró cinco años y decidió escoger para el personaje central de los indocumentados a Gael García Bernal, quien con humor se burlaba de que Desierto estaba demorando tanto que el tema iba a quedar anacrónico.

“Lo triste es que antes de su estreno en México el año pasado, mi mujer, que es de Estados Unidos, me enseña un video donde Donald Trump anuncia su candidatura. Ahí me di cuenta que por desgracia el tema seguía siendo más relevante que nunca, dijo.

Pero la selección de García Bernal obedeció no sólo a sus dotes histriónicas, sino a que el director buscaba darle un rostro humano a los inmigrantes indocumentados.

“Parte del problema de la migración es que se refieren al migrante como esta entidad sin cara, sin forma, del otro lado del muro, y para mí es muy importante crear un héroe. Gael es una cara que todo mundo reconoce e inmediatamente genera empatía”, comentó.

La cinta, una combinación de thriller de suspenso y de película de terror, tiene como subtexto la personificación del inmigrante, no sólo el mexicano, como un héroe de carne y hueso.

“El verdadero héroe es el migrante, lo que están haciendo es por las causas más nobles, sacar adelante a su familia y por ello son criminalizados. Para mí sus acciones son muy heroicas. Con Desierto, la idea es volver a un héroe, al migrante”, mencionó.

Ahora, como realizador de Desierto, espera que la cinta aliente a los estadounidenses a visitar México.

“Cuando surgen estigmas es que la gente se crea una idea errónea de lo que hay del otro lado de su burbuja, surgen porque no viajan, no conocen”, dijo.

“Si uno viaja por México o sólo con ver a los mexicanos que hay en Estados Unidos, es claro que son totalmente distintos a lo que dice Trump”, afirmó.