6 de julio de 2013 / 01:52 a.m.

La Habana • Un libro con nuevas revelaciones sobre las circunstancias en que fue asesinado hace 40 años en Bolivia el comandante Ernesto "Che" Guevara, así como los nombres de tres exiliados cubanos que participaron en el hecho, fue presentado en La Habana.

"El texto de 160 páginas se titula El asesinato del Che en Bolivia. Revelaciones y aborda desde el intento de cercenarle la cabeza al guerrillero argentino-cubano (acción iniciada pero no terminada), hasta la golpiza que le propinaron “vivo y muerto", según informó hoy la prensa local.

"En el libro se menciona además la publicación en 2011 de otro texto, de dos abogados estadunidenses, que confirma la decisión de Estados Unidos y la participación de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) en el asesinato del Che, así como de un batallón de rangers, y de doce agentes de la CIA de origen cubano", dijo el matutino Juventud Rebelde.

La obra identifica en ese sentido a los exiliados de origen cubano residentes en EU Gustavo Villoldo Sampera, Julio Gabriel García García y Félix Rodríguez Mendigutía. Asimismo dice que "que varios altos oficiales se apropiaron de cuatro relojes Rolex de los guerrilleros, y de los dólares estadunidenses, canadienses y pesos bolivianos que el Che, como jefe, tenía, y acordaron no informarlo a los superiores".

Villoldo ha revelado por su parte desde EU que guardó entre sus trofeos el reloj pulsera del Che, en tanto Mendigutía, alias "Félix el gato", fue identificado más tarde entre los participantes en la llamada Operación Irán Contras (Irangate), para derrocar al gobierno sandinista en Nicaragua, entre 1985 y 1986.

Según el diario local, el nuevo libro sobre el Che fue escrito por los ex diplomáticos cubanos Adys Cupull y Froilán González, y refiere incluso los golpes que propinó a Guevara "Andrés Sélich, uno de los jefes militares", en contraposición al trato afectuoso que dio al detenido "el joven oficial Eduardo Huerta Lorenzetti, de 22 años".

"Sélich tiró con fuerza de la barba del Che y le arrancó parte de ella. Aunque tenía las manos atadas, el guerrillero reaccionó indignado, las alzó con fuerza y golpeó su rostro. El militar se abalanzó sobre él para golpearlo: El Che respondió como podía ¡escupiéndole el rostro!. Entonces le amarraron sus manos a la espalda", se afirma en el relato.

MANUEL JUAN SOMOZA