14 de agosto de 2013 / 02:17 p.m.

Israel-EU • Lo positivo de este nuevo intento de negociaciones entre Israel y Palestina, moribundas desde 2010, es la decisión de EU de tomar en sus manos la solución de ese conflicto: lograr que las partes acepten dialogar y llegar a un acuerdo que lleve a la creación del Estado palestino independiente, como quiere el presidente Barack Obama.

Este bienvenido impulso se debe a John Kerry, su secretario de Estado. “Estados Unidos no se puede dar el lujo de permanecer al margen”, ha dicho el canciller. Ha realizado seis viajes a Oriente Medio y sostenido innumerables conversaciones con el premier israelí, Benjamin Netanyahu, y con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas.

Las negociaciones se abrieron el 29 de julio y Kerry espera que en nueve meses lleguen a un amplio acuerdo.

Los sucesivos gobiernos de Israel han violado en forma constante principios básicos del derecho internacional y disposiciones del cuarto Convenio de Ginebra sobre la protección a los civiles. También ignora 87 resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que condenan los asentamientos judíos y exigen su desmantelamiento así como el retiro de los territorios ocupados.

Más de 200 mil judíos israelíes han ocupado Cisjordania por esta vía. Pero Netanyahu no se detuvo e ignoró la demanda de Obama de suspenderlos.

En Jerusalén Este, territorio palestino, el gobierno israelí ordenó construir edificios y desalojar a familias palestinas de sus viviendas para alojar a colonos judíos.

La intención de convertir a Palestina en Estado judío, con la expulsión de los árabes, se remonta a 1930, con el éxodo judío a ese territorio entonces bajo mandato británico, promovido desde Londres por el líder sionista David Ben-Gurión, luego primer ministro (1948-54 y 1955-63). El plan era crear el Gran Israel. Sus sucesores cumplieron poco a poco esa meta. Con la Guerra (preventiva) de los Seis Días, en 1967, el territorio israelí se extendió a toda Palestina ocupando Gaza y Cisjordania y también los Altos del Golán, en Jordania, y el Sinaí egipcio.

El primer ministro Ariel Sharon (2001-06) activó el plan de asentamientos para apropiarse de esas tierras.

El Estado de Israel mantiene el control militar y los retenes, prohíbe a los palestinos utilizar la red de caminos, exclusiva para los colonos, y construyó un Muro de Separación en territorio cisjordano, a lo largo de su frontera, anexándose 10 por ciento más de esas tierras.

En 2004 la Corte Internacional de Justicia declaró ilegal el muro y exigió su demolición. El ex presidente de EU Jimmy Carter lo comparó con el apartheid.

Pero los presidentes de EU nunca se ocuparon de la tragedia palestina, su prioridad es Israel.

El mundo quiere el fin de ese conflicto pues ha causado la pérdida de muchas vidas y el sufrimiento de un pueblo que nada tuvo que ver con el holocausto judío bajo Hitler.

Solo una decisión firme de EU podrá convencer a su baluarte en Oriente Medio de que la paz es necesaria, pero solo se logrará realmente con justicia.

 — LA ALDEA POR CLARA NIETO-COLOMBIA/ESPECIAL