9 de agosto de 2013 / 01:49 p.m.

Si la mitad de los votantes hispanos salen a votar, yo soy el alcalde de Nueva York”, dice convencido Adolfo Carrión Jr., uno de los dos candidatos latinos a dirigir la ciudad más grande de Estados Unidos, que busca al sucesor de Michael Bloomberg.

""El hispano es el gigante dormido. Creo que ha llegado nuestra hora"", afirmó Carrión en sus oficinas en Chelsea, en el centro de Manhattan, donde trabaja con su equipo con la mira puesta en el 5 de noviembre, fecha de las elecciones.

Nacido en Brooklyn (sudeste de Nueva York) de padres puertorriqueños que emigraron en 1955, este político de 52 años compite como candidato por el Partido Independencia y cuenta con una experiencia en gestión pública en la ciudad por más de dos décadas.

""Si los latinos salen a votar, cambian la política de Nueva York. Por eso parte de esta campaña es ‘esta es tu ciudad, toma control de tu ciudad y tu destino"", añadió.

En una metrópoli tradicionalmente demócrata, la primaria de ese partido prevista para septiembre parece una elección anticipada, donde luchan la favorita y actual presidenta del Consejo Municipal, Christine Quinn ante Bill de Blasio, Bill Thompson y más rezagado el ex congresista envuelto en escándalos sexuales con la ex actriz porno Ginger Lee, Anthony Weiner.

El otro candidato latino en la carrera por la alcaldía de Nueva York es un demócrata, el pastor Erik Salgado —también de origen puertorriqueño—, que cuenta con mínimas posibilidades de pasar el corte de las primarias del partido del presidente Barack Obama, según los últimos sondeos.

Para Carrión, las posibilidades de ser el sucesor de Bloomberg (que termina su tercer mandato en diciembre) dependen del voto de casi un millón de electores latinos, sobre un total de 4.3 millones.

La cuestión es no solo lograr el apoyo, sino movilizar a ese electorado en unas elecciones que en los últimos años han tenido muy baja participación: en 2009, cuando Bloomberg fue reelecto por última vez, votaron apenas 1.2 millones de personas (29 por ciento) y solo 189 mil latinos (16 por ciento), explicó Carrión.

Agencias