13 de febrero de 2014 / 02:44 p.m.

Por segunda ocasión, el italiano Andrea Bocelli se presentó en la Sultana del Norte, pero ahora con uno de los conceptos que a él lo ha identificado, un concierto al aire libre, en donde la escenografía es una postal de la ciudad en donde se presenta.

En esta ocasión fue el Museo de Historia Mexicana el panorama perfecto para disfrutar de una velada única y como hace tiempo no se vivía.

En punto de las 20:40, uno a uno de los 70 músicos de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Nuevo León junto con los 55 niños del coro Voces de Esperanza ABP y el Coro Nuevo León integrado por 60 adultos, tomaron su lugar en el escenario.

El afamado director Eugene Kohn, que se ha convertido en la mano derecha del tenor italiano, entró a escena para dar una pequeña muestra de su maestría con la pieza "The Messiah" y el tema "Hallelujah Chorus".

Fue al escuchar "Donna non Vidi Mai" cuando Andrea Bocelli tomó su lugar ayudado por su director de orquesta en medio de los aplausos de los presentes.

"O Luce Di Quest'anima" dio paso a unas de las jóvenes que la acompañaron en la velada, María Aleida, quien demostró una ejecución que erizó la piel de los presentes con una pieza difícil de interpretar.

En este número continuaron piezas de Otello, Carmen y La Bohéme, pero sin duda "La Traviata Brindisi" resultó un manjar visual e interpretativo, al grado que el mismo Andrea aprovechó para bailar un poco con su acompañante María Aleida.

"Es la segunda vez que estoy en Monterrey y estoy muy agradecido de tener un público muy cálido en una ciudad que tiene un clima muy frío. Traté de calentar todo el ambiente con mi voz, pero es mucho", fueron las primeras impresiones que realizó el tenor.

Para darle paso al tema de "Ave María", en donde los niños del coro Voces de Esperanza ABP lo acompañaron para realizar los coros, la ejecución de este tema clásico resultó impecable. Así daba comienzo a un segundo acto con temas más reconocidos por los presentes.

Los primeros acordes de "Granada" de Agustín Lara causaron la sorpresa de los más de 5 mil asistentes, que para en este momento se confirmara una conexión más directa con los espectadores.

"Andrea, te amamos", fue parte de los gritos que se comenzaron a escuchar en la Gran Plaza del Paseo Santa Lucía.

De la puesta de El Mago de Oz, la soprano procedente de Trinidad y Tobago, Heather Headley, le dio nueva esencia al éxito "Over the Rainbow" (Detrás del Arcoiris) para después comenzar el final de la velada.

"Somos Novios" de Armando Manzanero, fue uno de los últimos temas que Andrea interpretaría en Monterrey al lado de Headley, para despedirse con "Canto de la Tierra", en donde el público agradeció la entrega del tenor.

A pesar que en el programa no incluía sus más grandes éxitos, Andrea Bocelli regresó al escenario para interpretar "Quizá, Quizá", "Vivo Por ella" y "Por ti Volaré", los que ocasionó una fuerte ovación.

Después de dos horas de concierto, el originario de La Toscana, Italia se despidió de su público, con una explanada de pie, al igual que los músicos que lo acompañaron durante una noche muy especial que tuvo de testigo una hermosa Luna de febrero.

Alberto Santos