2 de mayo de 2013 / 12:49 p.m.

 El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo hoy que todas las opciones siguen sobre la mesa y no descartó sobre la posibilidad de que el Gobierno estadunidense esté preparándose para ceder armamento a la oposición en Siria.

En su comparecencia diaria el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que "no descartamos ni confirmamos" la posibilidad de armar a grupos opositores enfrentados desde hace dos años contra el régimen de Bashar al Asad.

""Lo que quiero decir es que todas las opciones están siempre revisándose y continúan bajo supervisión"", declaró Carney ante las insistentes preguntas sobre si Estados Unidos está más cerca de dar el paso para brindar ""ayuda letal"" y no solo humanitaria a los rebeldes.

Ayer, el diario The Washington Post reveló que el Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, está preparándose para enviar ayuda armamentística a la oposición siria, algo que quiere consultar bilateralmente con Moscú.

Carney aseguró que por el momento EU provee otros tipos de asistencia no armamentística. Washington reconoce públicamente que aporta asistencia humanitaria, mientras que medios estadunidenses aseguran que también coopera en el entrenamiento de rebeldes en Jordania.

El presidente estadunidense afirmó ayer en una rueda de prensa que hay evidencias de que armas químicas han sido usadas en Siria, algo que el mandatario estableció como una "línea roja" que podría desencadenar la intervención exterior. Obama dijo que aún son necesarias más pruebas para determinar si las fuerzas de Asad han utilizado ese armamento.

Este martes el jefe militar del Ejército Libre de Siria (ELS), Salim Idris, envió una carta al presidente Obama para pedirle "desesperadamente ayuda" ante los ataques con armas químicas de Asad, que aseguró "ha cruzado ya la línea roja". El líder militar opositor asegura que esos ataques se han producido ""en tres ocasiones en semanas recientes"".

Carney reconoció hoy que la Casa Blanca "tiene conocimiento de esa carta" y aseguró que ""el uso claro de armas químicas por parte del régimen de Asad cruzaría esa línea roja"".

Mientras, el presidente sirio Bashar al Asad visitó hoy una central eléctrica en el centro de Damasco con motivo del Día de los Trabajadores, informó la página Facebook de la presidencia.

""El presidente visitó el miércoles la central eléctrica de los Omeyas en el parque Teshrin, en el centro de Damasco. Aprovechó esta ocasión para felicitar a los obreros que trabajan en ella y a todos los trabajadores de Siria con motivo de la fiesta del Trabajo"", precisa la página.

En la foto colgada en la página Facebook se ve a Bashar al Asad dirigiéndose a los obreros. Bashar al Asad fue visto en público por última vez el 20 de marzo, cuando visitó un centro de formación dedicado a las Bellas Artes, en el centro de Damasco.

La producción eléctrica descendió casi la mitad desde el comienzo de la contestación antirrégimen en marzo de 2011, según la prensa oficial, que lo atribuye a la falta de carburante para alimentar las centrales eléctricas debido a la inseguridad que dificulta el transporte de gas y fuel.

El conflicto en Siria estalló en marzo de 2011 y ha provocado desde entonces la muerte de más de 70 mil personas y un éxodo de desplazados que supera ya los dos millones, según datos de las Naciones Unidas.

Agencias