31 de enero de 2013 / 02:03 p.m.

 Florence Cassez aseguró que su liberación no se la debe a François Hollande, presidente de Francia, ni a su predecesor, Nicolas Sarkozy, sino a sus abogados y a la justicia mexicana.

Afirmó que está harta de ser juzgada, pues fue víctima de un error judicial que la llevó a sufrir una enorme violencia no solo en la cárcel sino también por parte de Genaro García Luna, quien "“quería mi muerte"”.

"“Si tengo que repetir mi inocencia todos los días, lo haré"”, puntualizó en entrevista para el semanario Paris Match una semana después de haber sido liberada por la Suprema Corte de Justicia mexicana.

Pese a que a su regreso a Francia tuvo un recibimiento digno de una celebridad, en el que incluso fue recibida en el Palacio del Elíseo por el presidente Hollande, Cassez admitió:

"“No pretendo ser alguien excepcional. Algunos quieren compararme con Ingrid Betancourt. No yo. No soy ella y no lo seré jamás. (...) Nuestros sufrimientos son diferentes. Yo soy simplemente víctima de un error judicial”".

Aunque inicialmente había sido condenada a 96 años de cárcel por secuestro, los cuales luego de una apelación fueron reducidos a 60, la ciudadana francesa pasó solo siete años presa.

En ese lapso Sarkozy exigió que fuera repatriada e incluso tuvo roces diplomáticos con el gobierno de Felipe Calderón. Sin embargo, Cassez señaló en la entrevista que su liberación no se la debe al ex mandatario ni al actual presidente francés.

"“¿Cómo demostrarla? (mi inocencia). Es imposible demostrar lo que no se ha hecho. Es mi palabra contra la de mis acusadores. (...) Si los jueces hubieran dudado, habría habido un nuevo juicio, no una liberación inmediata"", destacó.

No obstante, reconoció que por mediación de Sarkozy fue cambiada de prisión, ya que en 2009 la ingresaron a la cárcel de Santa Martha como castigo por “hablar demasiado con la prensa”.

Incluso, aseguró haber sido víctima no solo de la “"enorme violencia"” que hay en esos centros penitenciarios, sino también del entonces secretario de Seguridad, Genaro García Luna. “"Estaba en sus manos, él quería mi muerte”", acusó.

Hubo presiones a la Corte

Mientras la presidenta de Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace, declaró que “es obvio” que hubo presiones del gobierno federal a la Suprema Corte de Justicia para que fallara en favor del amparo a Florence.

Aseguró que 80 por ciento de los amparos que se han recibido después de este caso son por omisiones en el debido proceso.

Entrevistada en el contexto de un foro sobre la ley de víctimas, organizado por el PAN en el Senado, la activista comentó que la sociedad quedó muy dañada con la liberación de la ciudadana francesa.

"“No podemos taparnos de ojos y de oídos, teníamos una presión política y diplomática muy fuerte hacia nuestro país, incluido el Ejecutivo, la Corte y los propios medios”", sostuvo. (Con información de Omar Brito y Angélica Mercado)

— EFE Y REDACCIÓN