18 de marzo de 2013 / 05:46 p.m.

Caracas • A la caza de votos a cuatro semanas de los comicios, el presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, visitó ayer una barriada de Caracas arropándose bajo la figura del presidente Hugo Chávez, mientras el opositor Henrique Capriles continuó su maratoniano recorrido por el país y exigió un debate.

Sirviéndose de un lenguaje religioso que apela a “cruzadas” y “apóstoles”, ambos candidatos comenzaron a centrar su atención en las calles y lanzar promesas para ganarse el favor de los venezolanos en las elecciones del 14 de abril bajo la sombra de Chávez, fallecido el 5 de marzo.

Maduro anunció que desde hoy empezará a recorrer “"todos los barrios"” que su cuerpo le permita predicando el legado de su padre político.

“"Nosotros nos asumimos como los apóstoles de Chávez, y las mujeres y hombres que somos ministros y ministras y los dirigentes fundamentales de la revolución anunciamos hoy aquí que nos vamos por las calles de Venezuela (…) para llamar al pueblo a la organización"”, dijo desde la favela de Petare.

Allí, Maduro inauguró una cancha deportiva, jugó al baloncesto con los jóvenes del barrio y también bailó al son del rap luego de poner el combate a la inseguridad como su principal meta. Datos oficiales hablan de 50 homicidios en el país por cada 100 mil habitantes, una de las tasas de violencia más altas del mundo.

El difunto presidente tampoco faltó en ninguno de sus mensajes de estreno de su cuenta en Twitter @NicolasMaduro.

La tv estatal estrenó a su vez el programa Aló Comandante, que recopila los mejores momentos de Aló Presidente, que Chávez condujo por 13 años.

Capriles, en cruzada

Mientras, el candidato opositor de la Mesa de Unidad, Henrique Capriles, seguía inmerso en su cruzada por el país con una visita al estado Falcón (noroeste), donde dirigió un encendido mitin, y otra al estado petrolero de Zulia (oeste), con una caminata y un discurso junto a miles de seguidores.

“"Falta menos de un mes. Gano la Presidencia y voy a decretar un aumento del salario mínimo por lo menos de 40 por ciento"”, prometió para compensar la devaluación de 31.7 por ciento del bolívar decretada en febrero.

En Falcón, Capriles volvió a retar a Maduro a un debate aunque, dijo,“"los cobardones no van a debates"”.

También se comprometió a acabar con la “"larga lista de problemas"” como inseguridad, escasez, apagones o falta de agua, así como con la “"regaladera"” de dinero y petróleo a otros países, en alusión a Cuba, en otros.

Estados Unidos no estuvo ausente del debate: Maduro alertó al presidente Barack Obama de que “"funcionarios del Pentágono y la CIA"” están detrás de planes para asesinar a Capriles, y el Poder Electoral rechazó declaraciones “"irrespetuosas"” del Departamento de Estado que el 5 de marzo instó a “"elecciones con los altos estándares democráticos del hemisferio"”. El Poder Electoral le recordó a EU que Venezuela tiene los estándares “"más transparentes y limpios"” de América.

CAROLA SOLÉ Y AGENCIAS