16 de marzo de 2013 / 08:04 p.m.

Nueva York.- • Los irlandeses, sus descendientes y los que quieren ser irlandeses por un día se preparaban para vestirse de verde y rendir homenaje a la herencia de Hibernia en momentos en que las celebraciones de San Patricio están listas desde la Quinta Avenida de Nueva York y las zonas pantanosas de Luisiana hasta la Plaza Parnell de Dublín.

Como el día cae en domingo, muchas celebraciones se programaron para el sábado debido a ceremonias religiosas. En Nueva York, el masivo Desfile de San Patricio, que comenzó mucho antes de la fundación de Estados Unidos, debía proceder el sábado, con la presencia del primer ministro irlandés Enda Kenny. Por su parte, Chicago se preparaba para su gran desfile y una atractiva costumbre local: teñir de verde el río Chicago.

El festival del Día de San Patricio en Dublín, que dura cinco días, se desarrolla con una primicia. Por primera vez, un máximo de 8 mil turistas de todo el mundo debían participar en un "Desfile del Pueblo" el domingo, cuando la capital irlandesa también planea celebrar su habitual procesión de bandas de música y pompa.

Kenny, quien visitó Chicago para el Día de San Patricio el año pasado, una vez más convierte la celebración en la primera escala de un amplio viaje por Estados Unidos, con visitas a Washington y la costa oeste durante los días siguientes.

"Aprovecharé mi visita para promover las muchas virtudes de Irlanda y fortalecer aún más nuestras profundas relaciones políticas y económicas con Estados Unidos", expresó Kenny en un comunicado esta semana.

Kenny y el presidente Barack Obama tenían planeado reunirse en la Casa Blanca el martes e intercambiar tréboles, una tradición que data del gobierno de Harry S. Truman. Obama también planea reunirse el martes por separado con Peter Robinson, el líder del gobierno católico-protestante de Irlanda del Norte.

En Maine, el Día de San Patricio hizo que el gobernador Paul LePage decidiera no cumplir una promesa de vetar cualquier proyecto de ley que llegara a su despacho antes de que los legisladores aprobaran su propuesta de pagar una deuda estatal a los hospitales.

LePage firmó el viernes una medida que permite a los bares servir alcohol desde unas horas antes de lo normal, comenzando a las 6 de la madrugada el domingo feriado.

AP