17 de marzo de 2013 / 07:47 p.m.

La Catedral Metropolitana de Buenos Aires estuvo colmada de fieles que acudieron con banderas vaticanas y fotos de Francisco.

 Buenos Aires • Con una misa multitudinaria en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, la Iglesia Católica argentina comenzó hoy tres días de festejos por la entronización del papa Francisco.

La misa fue oficiada este domingo por el nuncio apostólico de Argentina, Emil Paul Tscherrig, quien provocó una larga ovación cuando comenzó la ceremonia con un mensaje de felicitación por el nombramiento del cardenal Jorge Bergoglio como nuevo Pontífice.De manera inusual, la Catedral Metropolitana estuvo colmada de fieles que acudieron con banderas vaticanas y fotos de Francisco, más un numeroso contingente de periodistas nacionales y extranjeros.

Los festejos continuarán este lunes a las 23:30 horas locales (02:30 GMT del martes) con una vigilia en la Plaza de Mayo para esperar la transmisión en directo de la ceremonia que se llevará a cabo en El Vaticano y en la cual Bergoglio iniciará su papado.

El acto histórico en el que por primera vez un latinoamericano se convertirá en Papa está programado para las 05:30 horas del martes en Argentina (08:30 GMT), pero pese al horario, se espera que miles de católicos colmen la plaza principal de este país.

Las celebraciones culminarán ese mismo martes con el repiqueteo de campanas en iglesias y edificios públicos que sonarán justo al mediodía.

Como parte de estas jornadas, el Ministerio de Educación de Buenos Aires ordenó asueto en todas las escuelas de la ciudad durante el próximo martes, con el fin de que los alumnos puedan presenciar la ceremonia.

"Es uno de los acontecimientos más importantes que se han producido a lo largo de toda la historia argentina y que excede, largamente, el fenómeno religioso", explicó la dependencia en un comunicado, al justificar la medida.

Hasta ahora, las expresiones de júbilo por la designación del primer Papa argentino no han sido masivas, ya que apenas se han traducido en la concentración del miércoles pasado en la Catedral y en el colgamiento de banderas vaticanas en algunas ventanas.

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