7 de enero de 2013 / 02:45 p.m.

El Cairo • Los cristianos ortodoxos egipcios (coptos) celebran hoy su primera Navidad tras la elección del nuevo papa Teodoro II, en un ambiente de inquietud ante el futuro por la hegemonía política de las fuerzas islamistas en el país.

Con una Misa del Gallo a medianoche en la catedral cairota de Abasiya, fuertemente custodiada por las fuerzas de seguridad -incluidos seis blindados policiales-, Teodoro II dio la bienvenida a la celebración, a la que solo se podían acceder bajo invitación.

El presidente egipcio, Mohamed Mursi, llamó anoche al patriarca copto para felicitarle las fiestas, así como para pedirle que transmita sus buenos deseos a toda la comunidad cristiana dentro y fuera del país, según informó la agencia oficial Mena.

Mursi delegó en su jefe de gabinete, Mohamed Refaa al Tahtaui, su asistencia a la Misa del Gallo en la catedral, a la cual estaba invitado.

Teodoro II agradeció la llamada del presidente egipcio tras entrar, acompañado por varios obispos, en procesión en la catedral, donde ofició su primera misa de Navidad después de ser elegido papa el pasado 4 de noviembre.

Ante unas 5.000 personas, el Papa destacó en su homilía los valores que aporta a toda la humanidad el nacimiento de Cristo y elevó una plegaria por el "muy querido país de Egipto, del que amamos su Nilo y su aire".

Entre los asistentes a la festividad se encontraban líderes políticos de la oposición como Amro Musa o Sayed Badawi, así como el polémico presidente del Club de Jueces, Ahmed Zend, enemigo declarado de Mursi.

A las felicitaciones recibidas por los coptos se sumó también el máximo líder de los islamistas Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía, con un mensaje difundido a través de la página web del grupo.

"Es un placer para nosotros extenderle a usted (Teodoro II) y a todos nuestros hermanos y hermanas cristianos nuestras sinceras felicitaciones con ocasión del aniversario del nacimiento de Jesucristo, que Dios le bendiga", dijo.

Las palabras de Badía parecían encaminadas a distender las relaciones con la comunidad copta, después de que un comité religioso que incluye a destacados líderes islamistas emitiera hace diez días una fatua (edicto religioso) que prohibía felicitar "a los cristianos y a la gente de otras convicciones" en sus festividades.

La entidad, denominada Comité Legítimo de Derechos y Reformas, tiene entre sus miembros al dirigente de los Hermanos Musulmanes Jairat al Shater, a los jeques salafistas Yaser Burhami y Hazem Abu Ismail, y al clérigo islamista Safuat Higazi.

Los coptos han expresado sus temores hacia el poder acumulado por las fuerzas islamistas en el Egipto pos-Mubarak y hacia la nueva Constitución, aprobada en diciembre en referéndum, que, según sus críticos, abre la puerta a una amplia aplicación de la "sharía" (ley islámica).

Además, la fuerte presencia policial en torno a la catedral recordaba el atentado contra la iglesia de los Dos Santos de Alejandría, donde, el día de Año Nuevo de 2011, murieron 23 personas y otras 90 resultaron heridas.

Los cristianos coptos, que representan alrededor de una décima parte de los más de 80 millones de egipcios, viven un momento decisivo tras el ascenso al poder de los islamistas en Egipto, donde se registran frecuentes episodios de tensión entre los cristianos y la mayoría musulmana suní.

EFE