12 de febrero de 2013 / 03:00 a.m.

Medios locales indicaron que el representante de la red de víctimas de estos abusos, SNAP, dijo que "Joseph Ratzinger ha contribuido, para aumentar el gran número de víctimas e incrementar de manera exponencial el sufrimiento de aquellos que fueron agredidos".

 

Sídney • Las víctimas de abusos sexuales perpetrados en el seno de la Iglesia Católica celebraron el anuncio de la renuncia del Papa Benedicto XVI y confiaron en que su sucesor ponga fin a estos delitos, informaron hoy medios locales.

"Las víctimas saludamos la renuncia de un funcionario de la Iglesia con un inmenso poder quien ha hecho muy poco por detener el reino del terror creado por sacerdotes y otros religiosos violadores de niños", dijo Nick Davis, representante de la red de víctimas de estos abusos, SNAP.

Para la organización "Joseph Ratzinger ha contribuido, personalmente, mucho para aumentar el gran número de víctimas e incrementar de manera exponencial el sufrimiento de aquellos que fueron agredidos", agregó Davis en un comunicado citado por la agencia local AAP.

Por ello SNAP Australia espera que el sucesor del Papa impulse un cambio radical para detener "estos horribles crímenes y sus encubrimientos" e instó la Iglesia Católica a que deje de esconder estos delitos detrás de la fachada de la inmunidad diplomática del Vaticano como estado soberano.

La Iglesia Católica admitió en septiembre 620 casos de abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes desde la década de 1930 en Australia, donde el Gobierno ha puesto en marcha una comisión para investigar estos crímenes cometidos en instituciones religiosas, sociales y estatales.

La renuncia del Papa Benedicto XVI también ha sido comentada por el Arzobispo de Sídney, George Pell, quien señaló hoy en un comunicado que la decisión le tomó por sorpresa.

"Le damos las gracias por todos estos años de dedicado liderazgo y servicio y por sus brillantes enseñanzas", dijo Pell al comentar la inusual renuncia de Benedicto XVI, el primer Papa desde que lo hizo Gregorio XII en 1415.

Por ello, la primera ministra de Australia, Julia Gillard, consideró que la decisión del sumo pontífice marca un "histórico momento" que muchos australianos vivirán con emoción.

"Tras su elección, Joseph Ratzinger dijo que él esperaba ser un simple trabajador de la viña del Señor y con su renuncia ha demostrado ampliamente esa humildad", dijo Gillard.

EFE