13 de julio de 2013 / 02:25 p.m.

Estambul • Centenares de periodistas turcos se reunieron hoy en el centro de Estambul para protestar por el autoritarismo del gobierno, pero a la vez por la autocensura que reina en los medios de comunicación privados.

La marcha, que iba a partir de la calle Istiklal, la arteria comercial de Estambul hacia la plaza de Taksim, fue finalmente una sentada pacífica, ya que dos blindados de la policía, apoyados por un gran despliegue de agentes antidisturbios, bloquearon la calle. Los participantes consideraron esto una medida ilegal, ya que la Constitución turca permite realizar manifestaciones sin permiso previo en cualquier lugar público del país.

Los congregados mostraron su adhesión a las protestas en torno al parque Gezi, que desde finales de mayo sacuden Turquía, con consignas como "En todas partes Taksim, en todas partes resistencia" y "Gobierno, dimisión", a la vez que denunciaron ser blanco de la violencia policial.

"La policía dispara a menudo los botes de gas directamente contra periodistas que cubren las manifestaciones", explicó a Efe Gülsah Karadag, reportera del diario Birgün. Agregó que "muchos (periodistas) han sido golpeados y otros han sido arrestados, pese a simplemente cumplir con su trabajo".

Pero por primera vez no sólo las autoridades, sino también las empresas periodísticas eran hoy blanco de las denuncias. "Protestamos contra la censura y la autocensura, contra el gobierno, pero también contra los directores y gerentes de los medios privados, contra los pingüinos", aseveró Karadag.

Se refería así a la ya famosa emisión de documentales de naturaleza en cadenas de noticias 24 horas, como CNNTürk, al mismo tiempo en que las principales localidades turcas eran escenario de violentas cargas policiales contra decenas de miles de ciudadanos, que sí eran retransmitidas por canales como CNN Internacional o BBC.

De hecho, el pingüino -como peluche, como disfraz o dibujado en los pancartas- se ha convertido en el tótem de estas protestas sociales. "Nosotros hemos ido, hemos visto y escuchado, hemos escrito las noticias, pero no nos las han publicado", denunció Karadag en un discurso ante cientos de sus colegas.

Daba voz así al malestar de muchos reporteros turcos, empleados por las grandes cadenas privadas que, a tenor de sus críticos, no quieren poner en riesgo sus buenas relaciones con el gobierno islamista moderado del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan. "Miraré, escucharé, escribiré", prometieron los manifestantes antes de dispersarse en torno a las 18:00 (hora GMT), esta vez sin que hubiera cargas policiales.

Según la organización internacional Reporteros Sin Fronteras, doce periodistas turcos fueron detenidos por la policía, mientras que otros sufrieron golpes o agresiones durante la ola de protestas. Además, señaló Karadag a Efe, tanto Erdogan como otros altos cargos de su administración han lanzado andanadas verbales contra la prensa como "culpable" de las protestas.

El alcalde de Ankara, Melih Gökçek, ha iniciado en la red social Twitter una campaña contra la reportera Selin Girit, corresponsal de la cadena británica BBC, etiquetándola de "traidora". El malestar social en el país eurasiático se dirige contra la forma poco dialogante de Erdogan y su partido AKP.

El desencadenante de las protestas fue el desalojo forzoso del parque Gezi, que el gobierno islamista conservador quería derribar para un gran proyecto urbanístico. Seis personas han muerto, millares han resultados heridas y otras miles han sido detenidas en las manifestaciones, que después de tres intensas semanas ahora son más esporádicas.

De otra parte, una noche de renovadas protestas en numerosas ciudades de Turquía dejaron numerosos heridos, entre ellos un hombre que está grave, informa hoy la cadena CNNTürk. Las protestas más violentas se vivieron en Ankara y Antioquia, mientras que en Estambul, Esmirna y Eskisehir las protestas terminaron sin incidentes.

Los manifestantes conmemoraron a Ali Ismail Korkmaz, un joven de 19 años que murió a consecuencia de una paliza recibida por unos desconocidos hace cinco semanas al huir de la policía y quien fue enterrado ayer en Antioquia, su localidad natal. Allí, la policía intervino con cañones de agua a presión y gas lacrimógeno contra cientos de manifestantes que erigieron e incendiaron barricadas.

La carga terminó con dos policías y un gendarme heridos, aparte de un gran número de manifestantes, entre ellos un hombre alcanzado en la cabeza por un bote de gas y que permanece grave.

Al mismo tiempo, poco antes de la medianoche, un tribunal de Estambul puso en libertad con cargos a doce personas detenidas tras la ceremonia de reapertura del parque Gezi, en Estambul, el lunes pasado, informan las emisoras turcas.

La Fiscalía acusa a varios de los arrestados, entre ellos los secretarios generales del Colegio de Arquitectos de Estambul y del Colegio de Médicos de la misma ciudad, de "crear una asociación con fines delictivos", en referencia a la red Solidaridad con Taksim, que busca coordinar las protestas.

Hoy mismo, por otra parte, han sido arrestadas en sus domicilios quince personas en Esmirna, Bursa, Manisa y Balikesir, ciudades situadas en la franja occidental del país, en una redada contra supuestos miembros de organizaciones radicales o violentas de la extrema izquierda, involucradas en las manifestaciones.

Según CNNTürk, se trata de la cuarta redada de este tipo desde que empezaron las protestas para salvar el parque Gezi de Estambul, en los últimos días de mayo.

EFE