ABELARDO LUANÍA | @ABELARDOLUZANIA
7 de diciembre de 2016 / 04:55 p.m.

ESPECIAL.- La comedia mexicana Un padre no tan padre será la encargada de ponerle punto final a un año en donde la industria nacional consiguió grandes números en la taquilla.

Raúl Martínez, director de esta cinta protagonizada por Héctor Bonilla, dijo no sentir presión, por el contrario, siente un gran alivio que su ópera prima sea a la que le toque seguir con la buena racha.

“No existe presión, es más, a mí me da gusto que nos hayan dejado a lo último porque ya conoces la frase; Los últimos serán los primeros. Mientras mejor le vaya a nuestros compañeros será mucho más fácil seguir atrayendo al público a que vea nuestras historias”, expresó.

En Un padre no tan padre, Héctor Bonilla da vida a un anciano que es expulsado del asilo debido a su irreverente comportamiento que lo hace regresar a casa de su hijo, un hippie que vive en una comunidad con gente ajena a los valores inculcados por su padre.

“El rodaje fue muy divertido, estuvimos cinco semanas en San Miguel y después otra más en la Ciudad de México. Convencer a los actores no fue nada difícil porque desde que les presenté el guion confiaron en el proyecto y se entusiasmaron bastante con la historia”.

La película, que también cuenta con las actuaciones de Benny Ibarra y Jacqueline Bracamontes, se estrena el próximo 21 de diciembre a nivel nacional.

“Será una semana clave porque entraremos después de Rogue One, así que ahora nos toca a los mexicanos defender nuestro producto y seguir apoyando las cosas hechas en casa”, apuntó el cineasta.