5 de septiembre de 2013 / 01:49 a.m.

 

Santiago • El ex juez Otilio Romano, que huyó a Chile en 2011 tras ser investigado por presunta complicidad en crímenes de lesa humanidad durante la dictadura argentina (1976-1983), fue entregado esta noche a agentes argentinos que le llevaron de vuelta a su país.

La información la entregó a los periodistas el jefe de la Interpol en Chile, Fernando Villegas, quién detalló que Romano debió someterse primero a exámenes médicos de rutina con vistas al viaje aéreo y a partir de ese momento su extradición se concretó.

La justicia argentina pidió la extradición de Romano por 34 delitos de privación ilegítima de libertad con desaparición forzada de personas, 26 delitos de privaciones ilegítimas de libertad, 36 delitos de tortura, un delito de allanamiento ilegal y un delito de denegación de justicia.

Villegas relató que Romano salió a las 17:00 hora local (21:00 hora GMT) de la localidad costera de Reñaca, a unos 130 kilómetros al oeste de Santiago, con destino a la capital custodiado por la Interpol.

Indicó que el ex juez, a quién se le había explicado todos los pasos para su extradición "se encontraba tranquilo" y que había conversado con sus familiares que le esperarían en la localidad argentina de Mendoza.

El pasado 21 de agosto, la Corte Suprema de Chile autorizó la extradición a Argentina de Romano y de esa forma ratificó la decisión de primera instancia del juez de la Corte Suprema Sergio Muñoz, que en junio determinó que existen presunciones fundadas de participación en los delitos que le achaca la justicia argentina.

Con ello desestimó además la alegación de la defensa de Romano, que había hecho alusión al principio de reciprocidad al recordar que Argentina se negó previamente a entregar a Chile a un ex guerrillero procesado por el asesinato del senador pinochetista Jaime Guzmán, ocurrido en 1991.

Un organismo administrativo argentino concedió en 2010 refugio político al ex guerrillero Sergio Galvarino Apablaza y bloqueó con ello un pedido de extradición que había sido ya aprobado por la justicia de ese país.

Romano fue suspendido como juez el 25 de agosto de 2011, pero un día antes había huido a Chile tras ser citado a declarar por cargos de complicidad en secuestros, torturas y desapariciones cometidas durante el régimen militar, cuando fue fiscal en la ciudad de Mendoza.

En septiembre de 2011, Romano había solicitado asilo político en Chile, lo que le permitió recibir un visado temporal de ocho meses, pero el Gobierno chileno rechazó esa petición en mayo de 2012.

Mientras se resolvía su petición de asilo, Argentina solicitó su extradición y en febrero de 2012 la Corte Suprema de Chile ordenó su detención, aunque le permitió permanecer bajo arresto domiciliario nocturno, mientras se desarrollaba el proceso.

EFE