AP
21 de febrero de 2017 / 11:51 a.m.

BOSTON.- Un circo está recibiendo fuertes críticas por traer de vuelta animales a sus actos al año siguiente de haberlos dejado de usar ante los cambios en la actitud del público.

El Melha Shrine Circus, que tiene programado dar siete espectáculos en cuatro días de mayo en el oeste de Massachusetts, traerá nuevamente elefantes, tigres y perros porque eso es lo que la gente quiere, dijo su director, Allen Zippin.

El circo, que recauda dinero para esfuerzos caritativos de la organización fraternal, que incluye los Hospitales de Niños Shriners en Springfield, perdió dinero por primera vez en sus 63 años de historia en el 2016.

"La asistencia pagada bajó en 6 mil 500 personas el año pasado" frente al 2015, dijo Zippin. "Hubo gente que nos pidió reembolsos al enterarse de que no había animales".

Defensores de los derechos de los animales han presionado a los circos por años para que dejen de emplearlos, argumentando que sus actos son crueles e inhumanos.

El Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus, el más famoso de la nación, retiró su emblemático número con elefantes la primavera pasada y meses después anunció su cierre definitivo este año, tras casi un siglo y medio de trayectoria.

Aunque citó varias razones, el fin del acto de los elefantes y el cambio en la actitud del público hacia los espectáculos con animales fueron algunas de ellas.

Los circos, ya sean comerciales o benéficos, no necesitan animales para emocionar, dijo Sheryl Becker, quien creó una solicitud en internet para que Melha Shriners elimine sus actos con animales.

Hay muchos circos que no los usan, incluyendo el Cirque du Soleil y el Circus Smirkus. Algunos circos patrocinados por la sociedad The Shriners han dejado de contratar números con animales, señaló Becker, quien preside el grupo Western Massachusetts Animal Rights Advocates. Su petición tenía más de 66.000 firmas el viernes.

Becker adora a The Shriners y apoya su misión con entusiasmo, pero piensa que contratar animales para que actúen en circos mancha su imagen.

Su difunto padre fue un Shriner que la llevó al Melha Shrine Circus cuando niña. Como la mayoría de los chicos, quedó fascinada con los animales, pero su actitud cambió cuando llegó a la adolescencia.

Dice que los animales son tratados de una manera inhumana, albergados en condiciones apretadas y que reciben un cuidado veterinario inadecuado.

"Es el miedo mismo lo que lleva a estos animales a hacer estos trucos estúpidos y degradantes", afirmó.

La organización defensora de los animales PETA, que el año pasado elogió a Melha Shrine, condenó rápidamente el regreso de los números con animales.

"La decisión de traer nuevamente animales es tonta, carece de visión de futuro y es ajena a la realidad", dijo Rachel Mathews, directora adjunta para asuntos legales de PETA.

Obligar a los animales a hacer trucos "confusos e incómodos" le da el mensaje equivocado a la misma gente que el circo busca entretener. "Lo único que hace es enseñarle a los niños que está bien intimidar y subyugar", añadió.

Zippin dijo que aprecia el importante papel que desempeñan los grupos defensores de los animales. The Shriners, dijo, se asegura de que los actos que contrata tratan a sus animales con amor y cuidado.

Dijo que incluso vislumbra el día en que los animales se eliminen de todos los circos.